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Las costas de España, una por una: cómo se llama cada tramo y a quién le encaja

Por Viajes Santa Mona

Hay dos maneras de llegar a este artículo y las dos nos las escriben cada semana. La primera: sabes perfectamente a qué pueblo quieres ir —tu familia veranea ahí desde siempre, o te lo ha recomendado alguien— pero no tienes ni idea de cómo se llama esa costa, y los buscadores te piden una zona antes que un pueblo. La segunda es la contraria: ves Costa Cálida en una oferta, o Costa del Azahar, y no sabes si eso cae cerca de casa o al otro extremo del país. Las dos dudas tienen la misma raíz, y es una que casi nadie te explica: los nombres de las costas españolas no son divisiones oficiales, son etiquetas de promoción turística inventadas en su mayoría en el siglo XX. Por eso no hay un mapa oficial que consultar y por eso los límites cambian según quién los dibuje. Aquí va el recorrido completo, de Portugal a Francia y luego las islas, con lo que de verdad importa de cada tramo: qué provincias abarca, dónde empieza y dónde acaba, cómo es el mar y la arena, qué temporada tiene, y para quién funciona y para quién no.

Por qué existen estos nombres y por qué los límites bailan

Empecemos por lo que casi nadie dice en voz alta, porque ahorra muchas búsquedas frustradas: no busques la frontera oficial de una costa, porque en la mayoría de los casos no existe. La Costa Blanca, la Costa Dorada, la Costa Cálida o la Costa del Azahar no aparecen en ningún reparto administrativo del territorio. Son denominaciones turísticas: nombres pensados para vender un litoral, acuñados sobre todo entre los años cincuenta y setenta, cuando España empezó a recibir turismo europeo en masa y hubo que ponerle a cada tramo una etiqueta corta, luminosa y fácil de recordar en varios idiomas.

Eso explica tres cosas que despistan mucho. La primera, que los límites cambien según la fuente: una diputación, una guía de viajes, un turoperador y el buscador de una agencia pueden situar el final de una costa en municipios distintos, y ninguno miente. La segunda, que haya tramos con dos nombres —el litoral de Valencia se llama unas veces Costa del Azahar y otras Costa de Valencia— y tramos sin nombre de fantasía, como el almeriense o el cántabro. Y la tercera, que algunos nombres describan mal lo que hay: la Costa Blanca no es más blanca que sus vecinas, y la Costa Tropical no tiene nada de trópico salvo lo que cultiva.

La referencia práctica que sí funciona es la provincia. Casi todas las costas peninsulares coinciden aproximadamente con una provincia, y esa equivalencia es mucho más estable que cualquier mapa turístico. Si te quedas solo con una idea de este artículo, que sea esta: cuando veas un nombre de costa en una oferta, tradúcelo mentalmente a su provincia y sabrás al instante dónde cae, qué mar te vas a encontrar y cuántas horas de carretera hay desde tu casa.

Costa de la Luz (Huelva y Cádiz): Atlántico, arena clara y viento

Provincias: Huelva y Cádiz. Empieza en Ayamonte, en la desembocadura del Guadiana, con Portugal justo enfrente, y termina en Tarifa, donde el Atlántico se despide y empieza el Mediterráneo. Son unos trescientos kilómetros de litoral atlántico y es, con diferencia, el tramo que mejor conocemos.

Cómo es el mar y la arena. Aquí está la diferencia real con el Mediterráneo y conviene entenderla antes de reservar. La arena es fina, clara y compacta, de esas en las que se camina bien y se juega mejor, y los arenales son enormes: playas de kilómetros donde cabe todo el mundo incluso en agosto. El agua está más fresca que en el Mediterráneo en los mismos meses, hay olas casi siempre —suaves en Huelva, más presentes en la franja de Tarifa y Barbate— y sobre todo hay marea: la diferencia entre pleamar y bajamar es de metros, no de centímetros. Eso cambia el día entero, porque con marea baja aparecen inmensas láminas de agua de un palmo que son un parque acuático natural para niños pequeños, y con marea alta el arenal se estrecha. Y está el viento: el levante, seco y molesto en la arena, y el poniente, más fresco y agradable. En la bahía de Cádiz y en la franja del Estrecho hay que contar con él.

Temporada. El grueso va de mayo a octubre. Julio y agosto son de calor seco y días larguísimos; junio y septiembre son, en nuestra opinión, los dos mejores meses del año aquí. En invierno el sol acompaña y se pasea de maravilla, pero el baño no es plan. Si viajas en temporada media conviene mirar qué está abierto, algo que desarrollamos en qué abre en la costa andaluza en otoño.

A quién le encaja: a familias de toda España que buscan playas amplias y sin agobio, a quien viene en coche desde Andalucía y Extremadura, a quien valora la gastronomía y los pueblos por encima de la vida nocturna, y a quien le gusta que la playa tenga carácter. A quién no: a quien quiere agua caliente y mar plano en julio, y a quien no soporta el viento.

Costa del Sol (Málaga): la más desarrollada y la de temporada más larga

Provincia: Málaga. Empieza en Manilva, pegando con Cádiz —de hecho la zona de Sotogrande, ya en Cádiz, se vende comercialmente como Costa del Sol— y termina en Nerja y Maro, donde comienza Granada. Se divide en dos mitades con carácter muy distinto: la Costa del Sol Occidental(Torremolinos, Benalmádena, Fuengirola, Mijas, Marbella, Estepona) y la Costa del Sol Oriental o Axarquía (Rincón de la Victoria, Torre del Mar, Torrox, Nerja), bastante más tranquila y con más sabor de pueblo.

Cómo es el mar y la arena. Mediterráneo puro: agua templada en verano, oleaje escaso la mayoría de los días y una marea prácticamente inapreciable, de centímetros. La arena, en cambio, suele decepcionar a quien viene de la Costa de la Luz: es más oscura y más gruesa, en muchos tramos de grano casi de gravilla, y las playas son más estrechas. A cambio, el baño es más cómodo, sobre todo con niños pequeños, y el agua entra en calor antes.

Temporada. Es la más larga de la Península y ese es su gran argumento. Aquí funciona el puente de diciembre, la Semana Santa, un fin de semana de febrero al sol y, por supuesto, el verano. La infraestructura no cierra: hoteles abiertos todo el año, paseos marítimos vivos en enero y aeropuerto grande con vuelos constantes. Si tu problema es que quieres playa fuera del verano y no puedes irte a las islas, esta es la respuesta peninsular más sólida.

A quién le encaja: a familias que quieren todo resuelto y muchísimo hotel donde elegir, a quien viaja fuera de temporada alta, a quien no conduce y necesita transporte público decente y a quien busca ambiente. A quién no: a quien busca playa virgen y silencio, sobre todo en la franja occidental en agosto.

Si estás dudando precisamente entre estas dos costas andaluzas, que es la duda más repetida que nos llega, la comparamos a fondo en Costa de la Luz o Costa del Sol con niños.

Costa Tropical (Granada): el nombre no es marketing, es agricultura

Provincia: Granada. Empieza en La Herradura y Almuñécar, justo después de Nerja, y termina hacia Castell de Ferro y La Rábita, ya cerca de Adra y de Almería. Es un litoral corto, de unos setenta kilómetros, y bastante menos conocido de lo que merece.

De dónde viene el nombre. No es una etiqueta bonita sin fundamento: aquí se cultivan chirimoya, aguacate, mango y níspero al aire libre, cosa que en el resto de la Península peninsular no ocurre. La razón es un microclima muy concreto: Sierra Nevada y las sierras de la Contraviesa y Almijara hacen de pared al norte, frenan el aire frío del interior y dejan un pasillo estrecho entre montaña y mar donde las heladas son rarísimas. Es lo que más nos gusta explicar de esta costa, porque cuando lo entiendes ya no te sorprende ver una playa con la montaña justo detrás.

Cómo es el mar y la arena. Mediterráneo, agua transparente y fondos que bajan rápido. La arena es en muchos puntos de canto rodado o grava oscura, no de arena fina: se agradece un escarpín, y es justo el dato que más chasco causa a quien viene esperando La Barrosa. A cambio, el agua es de las más limpias del sur y hay calas y acantilados preciosos. Temporada: larga, de abril a octubre, con inviernos suaves.

A quién le encaja: a parejas, a quien viene de Granada, Jaén o Córdoba en coche —es la playa natural de media Andalucía interior—, a quien le gusta bucear o hacer snorkel y a quien quiere pueblo pequeño en vez de gran resort. A quién no: a familias con niños muy pequeños que necesitan arena blanda y orilla que baje despacio.

Lo nuestro de aquí: Almuñécar, hoteles en Almuñécar y Salobreña con niños, la guía conjunta de Costa Tropical y Almería y escapadas de fin de semana desde Granada.

Costa de Almería: se llama así, y ese es justo el problema

Esta es la costa que más gente busca sin saber cómo se llama, y la explicación es casi cómica: se llama Costa de Almería, sin apellido de fantasía. Al ir rodeada de vecinas con nombre llamativo —Tropical a un lado, Cálida al otro— mucha gente da por hecho que el litoral almeriense tiene que llamarse de otra manera y se pasa la búsqueda entera intentando dar con una etiqueta que no existe. Si has llegado aquí preguntándote cómo se llama la costa de Almería, ya tienes la respuesta, y a partir de ahora la búsqueda te va a funcionar.

Provincia: Almería. Empieza en Adra, en el límite con Granada, y termina en Pulpí y San Juan de los Terreros, pegando ya con Murcia. Son más de doscientos kilómetros, y dentro se distinguen tres mundos que sí tienen nombre propio y que conviene manejar porque aparecen constantemente en las ofertas:

  • El Poniente Almeriense, de Adra a Aguadulce, pasando por Balanegra, El Ejido, Almerimar y sobre todo Roquetas de Mar. Es la zona con más hoteles grandes y más oferta de todo incluido de toda la provincia, con playas anchas y urbanas y paseo marítimo largo.
  • El Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, que no se parece a nada. Es un paisaje volcánico y semidesértico, con calas protegidas, casi nada de construcción y muy pocos servicios. La belleza es enorme y la comodidad, escasa: aquí se viene con coche, sombrilla y agua, y en agosto los aparcamientos se llenan a primerísima hora.
  • El Levante Almeriense, de Carboneras a Pulpí, con Mojácar, Garrucha y Vera como puntos fuertes. Es un término medio muy equilibrado: playas largas, hoteles de familia, pueblo blanco con vistas y bastante menos masificación que otras costas en agosto.

Cómo es el mar, la arena y el clima. Mediterráneo, agua limpia y templada, oleaje moderado. La arena varía muchísimo de un punto a otro: fina y clara en buena parte del poniente y del levante, y de grava oscura en varias calas de Cabo de Gata. El clima es el argumento estrella de esta costa: es de las zonas más secas y soleadas de Europa, con muy pocos días de lluvia al año. Eso significa dos cosas muy prácticas: la probabilidad de que te llueva en tus vacaciones es bajísima, y la temporada se estira por los dos extremos, con abril, mayo, septiembre y octubre perfectamente aprovechables.

A quién le encaja: a familias que quieren garantía de sol y buen precio, a quien busca todo incluido en la costa andaluza sin las aglomeraciones de Málaga, y a quien le gusta el paisaje árido y quiere combinar playa con naturaleza. A quién no: a quien necesita verde y sombra —aquí hay poquísimo arbolado— y a quien busca vida nocturna intensa fuera de los núcleos grandes.

Costa Cálida (Murcia): dos mares distintos con el mismo nombre

Provincia: Región de Murcia. Empieza en San Pedro del Pinatar, en la raya con Alicante, y termina en Águilas, ya rozando Almería. Y tiene una particularidad que no tiene ninguna otra costa española: dentro de ella hay dos mares completamente distintos, y confundirlos es el error más común de quien reserva aquí por primera vez.

El Mar Menor es una laguna salada de gran tamaño separada del Mediterráneo por La Manga, esa lengua de tierra estrechísima. Su agua es poco profunda, muy templada y prácticamente sin olas: puedes caminar decenas de metros con el agua por la cintura. Para bañarse con niños de dos o tres años no hay nada parecido en el resto del país, y ese es el motivo por el que tantas familias repiten aquí año tras año.

El Mediterráneo abierto es la otra cara: la fachada exterior de La Manga, Mazarrón, Calblanque, Puerto de Mazarrón y Águilas. Ahí hay oleaje normal, fondos que bajan, calas rocosas y agua más fresca. Es un mar mucho más interesante para nadar, hacer snorkel o navegar, y bastante menos indicado para un bebé chapoteando.

Clima y temporada. El nombre de Cálida sí está bien puesto: es una de las zonas más templadas de la Península, con temporada larga, muchos días despejados y una humedad agradable. De abril a octubre funciona sin problema.

A quién le encaja: a familias con niños pequeños que priorizan agua calmada, a quien viene en coche desde el centro y el sureste, y a quien busca deportes náuticos, porque el Mar Menor es un aula de vela natural. A quién no: a quien busca playas de postal con arena blanca —las hay, pero no es la norma— y a quien quiera un mar profundo desde la orilla. Lo tenemos desarrollado en la guía de la Costa Cálida y el Mar Menor.

Costa Blanca (Alicante): la costa con más camas de España

Provincia: Alicante. Empieza en Dénia, al norte, heredando el relevo de Valencia, y termina en Pilar de la Horadada, ya tocando Murcia. Es probablemente el litoral más trabajado turísticamente de todo el Mediterráneo español, y tiene dos mitades muy distintas.

La Costa Blanca norte —Dénia, Jávea, Moraira, Calpe, Altea, Benidorm— es la parte con relieve: montañas que caen al mar, calas de piedra, agua transparentísima y pueblos con casco antiguo. Aquí el Peñón de Ifach en Calpe y el cabo de la Nao en Jávea marcan el paisaje. Es la zona que más nos piden las parejas y los grupos de amigos. La Costa Blanca sur —Alicante, Santa Pola, Guardamar, Torrevieja, Orihuela Costa— es más llana, con arenales largos, salinas, dunas y una arena más fina y clara.

Y luego está Benidorm, que merece frase aparte porque es un caso único. Sus dos grandes playas están orientadas de tal forma que quedan resguardadas, tienen arena fina y una orilla que baja despacio; a eso se le suma la mayor concentración hotelera de España, un parque acuático, ocio pensado para todas las edades y transporte urbano de verdad. Es el destino que mejor funciona sin coche y en temporada media de toda la Península.

Temporada. Muy larga, comparable a la Costa del Sol y en algunos aspectos mejor: Benidorm no cierra en invierno y mantiene actividad, hoteles y ambiente en enero. A quién le encaja: a familias que quieren precio y oferta, a quien viaja sin coche, a grupos de amigos, a viajes con abuelos y a escapadas de invierno. A quién no: a quien busca desconexión y playa vacía en agosto.

Costa del Azahar (Castellón) y Costa de Valencia

Aquí es donde los nombres se lían más, así que vamos por partes. La Costa del Azahar es, en su uso más común, el litoral de Castellón: empieza en Vinaròs, junto a Tarragona, y termina hacia Almenara, ya en el límite con Valencia. El nombre viene de la flor del naranjo, que es lo que perfuma estos campos en primavera. Sus plazas fuertes son Peñíscola, con su castillo templario sobre el mar y un casco antiguo que a los niños les encanta, Benicàssim, Oropesa del Mar y Alcossebre.

La Costa de Valencia es el litoral de la provincia de Valencia, de Sagunto a Oliva, con Gandía, Cullera, Oliva y las playas de la propia ciudad. Y aquí llega el matiz importante: hay fuentes que meten todo el litoral valenciano dentro de la Costa del Azahar y otras que separan Castellón de Valencia. Las dos formas de nombrarlo se usan, así que si ves una oferta en la Costa del Azahar comprueba el municipio antes de sacar conclusiones sobre dónde cae.

Cómo es el mar y la arena. Este es un tramo especialmente bueno con niños pequeños y poca gente lo dice: arena fina y dorada, playas anchas, orilla que baja muy despacio y mar habitualmente tranquilo. Gandía y Oliva son un caso de manual de playa familiar. En Castellón hay más variedad, con algunas calas de grava en la zona de Benicàssim y Oropesa.

Temporada: de mayo a octubre, con julio y agosto muy llenos de turismo nacional. A quién le encaja: a familias con niños de cero a ocho años y a quien viaja en apartamento con la playa a pie. A quién no: a quien busca calas solitarias. Lo nuestro: Peñíscola con niños, Gandía y Oliva y, si viajas a finales de agosto, la Tomatina de Buñol.

Costa Dorada (Tarragona): arena fina, poca profundidad y un parque temático

Provincia: Tarragona. Empieza en Cunit, junto a Barcelona, y termina en Alcanar, en el delta del Ebro y ya pegando con Castellón. El nombre, para variar, sí describe algo real: la arena de este tramo es fina, dorada y clara, y las playas tienen una pendiente muy suave que deja el agua a media pierna durante muchísimos metros. Con niños pequeños eso es oro puro.

Los núcleos que más se buscan son Salou, La Pineda, Cambrils —más tranquilo y muy bueno de comer— y la propia Tarragona, que tiene un conjunto romano que hace de esta costa una de las pocas donde el plan cultural compite de tú a tú con el de playa. Y luego está el factor decisivo para muchísimas familias: PortAventura, entre Salou y Vila-seca, que convierte esta costa en un destino de dos motores —playa por la mañana, parque por el día— y explica por qué tanta gente que viene de lejos elige justo aquí.

Temporada: de mayo a septiembre, con la particularidad de que el calendario del parque temático manda mucho: hay puentes y fines de semana de temporada media que funcionan estupendamente aunque el baño no sea la prioridad. A quién le encaja: a familias con niños de cuatro a catorce años, sin discusión, y a quien quiere combinar playa con un viaje que los niños recuerden. A quién no: a parejas que buscan calma, y a quien viene desde Andalucía en coche, porque son muchas horas.

Lo desarrollamos en Costa Dorada en familia y en Salou y PortAventura con niños.

Maresme y Costa Brava: las distancias reales a Barcelona

Estas dos costas van juntas porque se confunden a todas horas y porque comparten la duda que más nos llega de la zona: cuánto se tarda de verdad hasta Barcelona. Y aquí hay que ser preciso, porque en internet se exagera en las dos direcciones.

La Costa del Maresme es litoral de la provincia de Barcelona: va de Montgat a Malgrat de Mar, e incluye Calella, Pineda de Mar, Santa Susanna y Malgrat, que son los nombres que más aparecen en las ofertas de hotel. Lo importante: el Maresme está cerca de verdad. Se cuenta en torno a tres cuartos de hora o poco más en coche hasta Barcelona según el punto y el tráfico, y encima tiene algo que ninguna otra costa española ofrece igual: la línea de cercanías pasa literalmente junto a la playa, con estación en casi todos los pueblos. Eso significa que puedes alojarte en la playa y bajar a Barcelona en tren un día sí y otro no, sin coche, sin peajes y sin buscar aparcamiento. Para una familia que quiere playa y ciudad en el mismo viaje, es la combinación más eficiente del país.

La Costa Brava es la provincia de Girona: empieza en Blanes, justo donde acaba el Maresme, y termina en Portbou, en la frontera francesa. Y aquí está el matiz que quería dejar claro: Blanes está en torno a setenta o setenta y cinco minutos de Barcelona, así que decir que la Costa Brava está lejos de Barcelona es falso si hablamos de su arranque. Lo que sí es cierto es que la Costa Brava es larguísima y muy desigual: Lloret y Tossa siguen relativamente cerca, pero cuando subes a Palamós, Begur, L'Escala, Roses o Cadaqués ya te plantas en hora y media o dos horas, y ahí el coche deja de ser cómodo y pasa a ser imprescindible.

Cómo es el mar y la arena. El Maresme tiene playas rectas, abiertas y de arena algo gruesa y oscura, con fondos que bajan más rápido de lo que la gente espera: con niños pequeños hay que estar encima. La Costa Brava es lo contrario del Maresme: pinares que caen al mar, calas pequeñas entre rocas, agua clarísima y fría incluso en verano, y muchos rincones a los que solo se llega andando o en barca. Es de las costas más bonitas de España y de las menos cómodas con carrito de bebé.

Temporada: junio a septiembre, bastante más corta que en el sur, y con muchos establecimientos que cierran fuera de ese margen. A quién le encaja: el Maresme a quien quiere playa con Barcelona al lado y sin coche; la Costa Brava a parejas, a amantes del snorkel y a quien disfruta conduciendo por carreteras con vistas. A quién no: a quien viaja desde el sur en coche con niños pequeños, sencillamente por las horas. Lo tenemos en la página de Costa Brava, en Costa Brava en familia y, si viajas en agosto, las fiestas de Gràcia de Barcelona.

La cornisa cantábrica y Galicia: otro viaje, y conviene decirlo claro

Vamos a ser honestos, porque es más útil que vendernos: el norte no es lo nuestro. Nosotros trabajamos escapadas de sol y playa de costa mediterránea, atlántica del sur y Caribe, y ahí es donde de verdad podemos aportar. Pero la pregunta nos llega, la respuesta es interesante y merece explicarse bien, porque el litoral del norte juega a otro juego y quien va sin saberlo vuelve decepcionado.

La Costa Verde es Asturias, de Ribadedeva a Vegadeo. El nombre está perfectamente puesto: aquí el verde llega hasta la arena porque llueve durante todo el año, y esa es exactamente la razón por la que el paisaje es espectacular. La costa de Cantabria —de Castro Urdiales a San Vicente de la Barquera— no tiene un nombre comercial consolidado, aunque verás alguna vez lo de Costa Esmeralda para su franja oriental. El País Vasco, de Muskiz a Hondarribia, con Bilbao, Zarautz y San Sebastián, es la costa más urbana y gastronómica del norte. Y Galicia tiene la clasificación más antigua y más real de todas, porque no es marketing sino geografía: las Rías Baixas al sur —Vigo, Pontevedra, Arousa—, con rías anchas, agua algo más templada y arenales protegidos; las Rías Altas al norte, más abiertas, más bravas y más frías; y entre ambas la Costa da Morte, cuyo nombre no necesita explicación.

Lo que hay que saber antes de ir. El agua del Cantábrico y del Atlántico gallego está fría incluso en agosto, bastante más que en el sur. Hay marea muy marcada y hay oleaje serio: son costas de surf, no de flotador. Y el tiempo no se puede planificar: puedes tener una semana de agosto radiante o cinco días de orbayo seguidos, y eso no es mala suerte, es el clima normal de la zona. La temporada de playa se reduce a julio y agosto, con suerte finales de junio y principios de septiembre.

A quién le encaja: a quien viaja por paisaje, gastronomía y pueblos, a quien huye del calor extremo de julio y agosto y a quien va en coche con margen para moverse. A quién no: a quien va buscando quince días de tumbona y baño garantizado, y a familias con niños pequeños que esperan agua templada. De esta zona sí tenemos algo, porque es un destino urbano que funciona todo el año: San Sebastián, San Sebastián en familia y la Semana Grande.

Baleares y Canarias: por qué ahí no se habla de costas

Si has buscado alguna vez cómo se llama la costa de Mallorca o la de Tenerife y no has encontrado nada satisfactorio, no es cosa tuya: en los archipiélagos no se usan nombres de costa, se usa la isla. Y tiene toda la lógica. En la Península, un nombre de costa sirve para agrupar un tramo de litoral que comparte clima, paisaje y tipo de viaje. En una isla, esa unidad ya la da la propia isla: cuando dices Menorca, quien te escucha ya sabe qué mar, qué clima y qué ambiente hay.

Lo que sí se usa, y mucho, es el punto cardinal, y ahí está la información valiosa. En Mallorca, la sierra de Tramuntana del noroeste no tiene nada que ver con las calas del este ni con la bahía de Palma. Menorca se divide en la costa norte, de arena rojiza y viento de tramontana, y la sur, de calas blancas y aguas turquesa que son la foto que todo el mundo tiene en la cabeza. Ibiza y Formentera funcionan igual, con la cara oeste de los atardeceres y la este más resguardada.

En Canarias el matiz norte-sur es todavía más determinante y es lo que más equivocaciones provoca. En Tenerife y en Gran Canaria, el sur es seco, soleado y con muy pocas nubes durante casi todo el año, mientras que el norte de esas mismas islas es verde, más nuboso y bastante más húmedo, por los vientos alisios. Reservar en el norte pensando en un invierno de piscina es un error clásico. En Lanzarote y Fuerteventura el contraste es menor y lo que manda es el viento. Y Canarias es, sin discusión, el único sitio de España donde hay temporada de playa en pleno invierno.

Si buscas esto, tu costa es esta

Esta es la parte que de verdad resuelve la duda, porque casi nadie elige una costa por su nombre: se elige por lo que se quiere hacer en ella. Aquí va el atajo.

Agua templada y sin olas para niños pequeños

El Mar Menor, en la Costa Cálida, es la respuesta número uno: laguna, poca profundidad y mar plano. Detrás van la Costa de Valencia (Gandía y Oliva) y la Costa Dorada, con arena fina y pendiente muy suave. En Andalucía, la opción de mar más calmado es el Mediterráneo de la Costa del Sol y de Almería antes que el Atlántico. Complemento útil: todo incluido con bebé.

Olas, viento y deporte

La franja de Tarifa, Bolonia y Los Caños, en la Costa de la Luz, no tiene rival en España para viento y surf, con El Palmar como referencia de olas. En el norte, la Costa Verde asturiana, la costa vasca y las Rías Altas gallegas son territorio de surf serio. La guía de Tarifa, Barbate y Caños entra en detalle.

Ambiente y vida nocturna

Benidorm en la Costa Blanca, Salou y Lloret en la Dorada y la Brava, la franja de Torremolinos a Marbella en la Costa del Sol e Ibiza. Si viajas con hijos mayores, mira dónde ir con adolescentes en España y todo incluido con adolescentes.

Tranquilidad de verdad

Cabo de Gata y el Levante Almeriense, la costa de Huelva fuera de agosto, la zona de Conil y El Palmar, la Costa Tropical y las calas del norte de la Costa Brava. Y Menorca, que sigue siendo la isla más tranquila de Baleares. Guías: Conil y El Palmar y Vera y Garrucha.

Sol en pleno invierno

Canarias, sin discusión, si quieres bañarte. En la Península, para sol y buen ambiente aunque el baño no entre en el plan: Costa del Sol, Benidorm y Almería. Te servirán Navidad en Canarias, el puente de diciembre con sol y Navidad en la costa andaluza.

El viaje más corto en coche desde Andalucía

Depende de la provincia de salida, y este es el cálculo que más nos piden. Desde Sevilla, Huelva y Cádiz, la Costa de la Luz; desde Córdoba y Málaga, la Costa del Sol; desde Granada y Jaén, la Costa Tropical; desde Almería, su propia costa. Y si el plan es no coger el coche una vez allí, mira todo incluido sin coche en la costa andaluza y escapadas cerca de Sevilla y Cádiz. También tenemos las escapadas desde Málaga, Córdoba, Jaén, Granada y Almería.

Tabla resumen de todas las costas

Recuerda lo que decíamos al principio: los límites son orientativos porque estas denominaciones no son oficiales. La provincia sí lo es, y por eso es la columna más útil de la tabla.

CostaProvinciaMarPara quién, en una palabra
Costa de la LuzHuelva y CádizAtlánticoEspacio
Costa del SolMálagaMediterráneoComodidad
Costa TropicalGranadaMediterráneoMicroclima
Costa de AlmeríaAlmeríaMediterráneoSol garantizado
Costa CálidaMurciaMar Menor y MediterráneoBebés
Costa BlancaAlicanteMediterráneoOferta
Costa del AzaharCastellónMediterráneoHistoria
Costa de ValenciaValenciaMediterráneoNiños
Costa DoradaTarragonaMediterráneoPortAventura
Costa del MaresmeBarcelonaMediterráneoBarcelona
Costa BravaGironaMediterráneoCalas
Costa VerdeAsturiasCantábricoPaisaje
Costa de CantabriaCantabriaCantábricoPueblos
Costa VascaBizkaia y GipuzkoaCantábricoGastronomía
Rías BaixasPontevedra y sur de A CoruñaAtlánticoMarisco
Rías Altas y Costa da MorteA Coruña y LugoAtlánticoBravura
Baleares (por islas)Illes BalearsMediterráneoCalas
Canarias (por islas)Las Palmas y S. C. de TenerifeAtlánticoInvierno

Cómo usar todo esto para elegir de verdad

Un mapa de nombres está muy bien, pero la decisión real se toma con tres datos y en este orden. Primero, cuántas horas estás dispuesto a viajar, porque eso elimina la mitad del listado de un plumazo y evita el error clásico de enamorarse de una costa que está a ocho horas de casa con dos niños en el asiento de atrás. Segundo, en qué mes viajas: en julio y agosto casi todas funcionan, pero en abril, en octubre o en un puente de invierno la lista se reduce muchísimo y muchos establecimientos ni siquiera abren. Y tercero, con quién vas, que es lo que decide si necesitas orilla que baje despacio, calas de snorkel, ocio nocturno o un parque temático a veinte minutos.

Con esos tres datos, la costa se elige sola. Y si quieres empezar a ver alojamientos por zona sin más vueltas, puedes usar directamente nuestro buscador de hoteles, que ya está organizado por estas mismas zonas y te ahorra tener que adivinar en qué costa cae cada pueblo.

Dos lecturas más que se cruzan con esta y que resuelven las dudas siguientes: costa andaluza o Levante con niños para el clásico dilema sur contra este, y cómo organizar un viaje de playa en España en familia para la parte práctica. Si viajas con perro, tenemos playas para perros en Andalucía; y si alguien de la familia necesita accesos adaptados, hoteles accesibles en primera línea.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se llama la costa de Almería?

Se llama Costa de Almería, sin más apellido, y esa es justo la razón por la que tanta gente la busca sin encontrarla: es la única del Mediterráneo peninsular que no tiene un nombre de fantasía como Cálida, Blanca o Dorada, así que cuando alguien ve el litoral almeriense en un mapa da por hecho que debe llamarse de otra manera. No es así. Dentro de ella sí se usan dos subnombres muy habituales en las ofertas: el Poniente Almeriense, que es el tramo entre Adra y Aguadulce y donde está Roquetas de Mar, y el Levante Almeriense, que es el tramo de Mojácar, Garrucha y Vera. En medio queda el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, que muchas veces se nombra aparte porque no se parece a nada de lo que hay alrededor.

¿Dónde está exactamente la Costa Cálida?

La Costa Cálida es el litoral de la Región de Murcia, y va desde San Pedro del Pinatar, en el límite con Alicante, hasta Águilas, ya pegando con Almería. Es un nombre que confunde porque abarca dos mares muy distintos: por un lado el Mar Menor, la laguna salada que separa La Manga del continente, con agua poco profunda, templada y prácticamente sin oleaje; por otro el Mediterráneo abierto de La Manga por su cara exterior, Mazarrón, Calblanque y Águilas, con calas, fondos rocosos y mucha más profundidad. Cuando en una oferta pone Costa Cálida conviene preguntar a qué lado del cordón está el alojamiento, porque la experiencia de bañarse en uno o en otro no tiene nada que ver.

¿Cuántas costas tiene España y quién decide sus nombres?

No hay una cifra oficial, y esto sorprende a mucha gente. Los nombres de costa que usamos —Blanca, Dorada, Cálida, del Sol, del Azahar— son en su inmensa mayoría denominaciones turísticas creadas a lo largo del siglo XX para promocionar un litoral concreto, no divisiones administrativas con un decreto detrás. Por eso no existe un registro donde consultar dónde acaba una y empieza la siguiente, y por eso los límites bailan según quién los use: una guía, una diputación, un turoperador y un buscador de hoteles pueden dibujarlos en sitios ligeramente distintos y ninguno está equivocado. En la práctica, la referencia más estable es la provincia: casi todas las costas coinciden aproximadamente con una, y esa es la manera más fiable de orientarse.

¿Qué costa es mejor para bañarse con niños muy pequeños?

Si el criterio es agua templada, poca profundidad y nada de olas, el sitio más obvio de España es el Mar Menor, en la Costa Cálida: es una laguna, así que el agua entra en calor antes que el mar abierto y la orilla baja despacio durante muchos metros. Después vienen las playas resguardadas del Mediterráneo en general —Costa Blanca sur, Costa Dorada y el interior de muchas bahías—, donde la carrera de marea es de pocos centímetros y el mar suele estar plano. En el Atlántico de la Costa de la Luz la situación es distinta: hay olas y una marea muy marcada, aunque cuando baja deja láminas de agua de un palmo durante decenas de metros que a los niños pequeños les encantan. No es peor, es otra cosa, y conviene saberlo antes.

¿Dónde empieza y dónde termina la Costa de la Luz?

La Costa de la Luz abarca las provincias de Huelva y Cádiz, y el recorrido habitual va desde Ayamonte, en la desembocadura del Guadiana y frontera con Portugal, hasta Tarifa, donde el Atlántico se encuentra con el Mediterráneo en el Estrecho. Eso son unos 300 kilómetros con dos personalidades: la parte onubense, con arenales larguísimos, pinares y marisma, y la parte gaditana, más variada, con la bahía de Cádiz, los acantilados de Barbate y las playas ventosas del sur. Pasado Tarifa ya no se habla de Costa de la Luz sino del litoral mediterráneo gaditano, con Algeciras, La Línea y Sotogrande, que comercialmente se suele asociar a la Costa del Sol aunque administrativamente siga siendo Cádiz.

¿La Costa Brava está lejos de Barcelona?

Depende muchísimo del punto, y aquí es donde más se exagera en las dos direcciones. La Costa Brava empieza en Blanes, que está en torno a setenta o setenta y cinco minutos en coche del centro de Barcelona sin tráfico, así que el arranque de la Costa Brava no está lejos en absoluto. Lo que sí se aleja es el norte: Begur, Roses o Cadaqués se van a hora y media o dos horas, y ahí sí conviene contar con el coche y con el tiempo. Y antes de la Costa Brava está el Maresme, que es litoral de la provincia de Barcelona: Calella, Pineda o Santa Susanna quedan a menos de una hora y encima tienen la línea de tren de cercanías pasando junto a la playa, que es la manera más cómoda de bajar a la ciudad sin conducir ni aparcar.

¿En qué costa de España hace mejor tiempo en invierno?

En invierno de verdad, con temperatura de bañarse, la respuesta no está en la Península sino en Canarias: es el único destino español donde el agua y el aire aguantan valores de temporada media entre diciembre y marzo, y por eso funciona como plan de sol en pleno invierno. Dentro de la Península, los tramos que mejor se portan de noviembre a marzo son la Costa Tropical granadina, protegida por las sierras, y el litoral almeriense, que es de los puntos más secos y soleados del continente. Ahora bien, sol y buena temperatura para pasear no es lo mismo que bañarse: en la Península, entre diciembre y febrero, el mar está frío en todas partes. Si el baño es innegociable, la piscina climatizada del alojamiento pasa a ser el dato más importante del viaje.

¿Baleares y Canarias también tienen costas con nombre propio?

No, y hay una razón sencilla: en un archipiélago la unidad que se vende y que la gente entiende es la isla entera, no un tramo de litoral. Nadie busca alojamiento en una costa de Mallorca, se busca en Mallorca, en Menorca o en Ibiza, y como mucho se afina con el punto cardinal —el norte de Tenerife frente al sur, el este de Mallorca frente a la sierra de Tramuntana— porque en las islas la diferencia climática entre una cara y otra puede ser enorme. En Canarias ese matiz es especialmente importante: el sur de Tenerife y de Gran Canaria es soleado y seco casi todo el año, mientras que el norte de esas mismas islas es más verde, más nuboso y con bastante más humedad.

¿Sabes el pueblo pero no la costa? ¿O al revés?

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