Consejos de viaje
Roquetas de Mar con perro: lo que tienes que saber antes de ir
Por Viajes Santa Mona
Vamos a la respuesta directa, porque es lo que has venido a buscar y esconderla doce párrafos más abajo no ayudaría a nadie: en Roquetas de Mar los perros no pueden acceder a la playa, y según la información municipal disponible esa prohibición rige durante todo el año, no solo en los meses de temporada de baño. No hay ninguna playa canina habilitada en el municipio, ni un tramo señalizado donde el baño con perro esté permitido. Ahora bien, esto no significa que tengas que cancelar el viaje. Significa que hay que montarlo de otra manera, y en este artículo te contamos exactamente cómo: qué se puede hacer en Roquetas con el perro, dónde sí puede bañarse dentro de la provincia de Almería y a cuánto está en coche cada una de esas playas.
En esta guía
- Qué dice exactamente la ordenanza
- Por qué mucha gente llega creyendo lo contrario
- Qué sí puedes hacer en Roquetas con perro
- Dónde sí puede bañarse, y a cuánto está
- Cabo de Gata y Carboneras: el matiz
- Si lo que quieres es costa donde el perro se bañe de verdad
- El hotel y la playa son dos permisos distintos
- Multas: existen y están señalizadas
- Cómo queda el viaje montado así
- Las ordenanzas cambian: compruébalo cada año
- Preguntas frecuentes
Qué dice exactamente la ordenanza
La norma que regula esto es la Ordenanza Municipal Reguladora del Uso y Aprovechamiento de las Playas del Ayuntamiento de Roquetas de Mar. Su artículo 39 prohíbe el paso por la playa de rebaños de animales y, con las mismas palabras, la tenencia, la estancia o el paso de cualquier animal, y en concreto de perros. El mismo artículo prohíbe además dejar las deposiciones de los perros en la playa y en las zonas adyacentes —paseo marítimo, jardines— y bañar animales en las duchas de playa, fuentes ornamentales o estanques. El incumplimiento está tipificado como infracción.
Hay dos detalles que conviene subrayar porque son los que más se malinterpretan. El primero: la redacción no acota la prohibición a los meses de verano. Muchas ordenanzas de la costa española prohíben los perros «entre el 1 de junio y el 30 de septiembre» y los toleran el resto del año; esa no es la fórmula que se aplica aquí. Según la información municipal disponible, en Roquetas la prohibición se plantea con carácter general para todo el año. El segundo: no es una norma que exista solo sobre el papel. El propio Ayuntamiento ha publicado avisos sobre la prohibición de la presencia de perros en playas, jardines y zonas infantiles, hay cartelería en los accesos a la playa y en 2019 el Defensor del Pueblo llegó a dirigirle al consistorio un recordatorio de deberes legales para que hiciera cumplir precisamente esa prohibición. Es decir: está vigente, está señalizada y se vigila.
La excepción habitual en esta clase de ordenanzas —y la que sí conviene tener presente— son los perros de asistencia debidamente acreditados, que tienen su propio régimen legal y no se ven afectados por la prohibición general. Fuera de ese supuesto, no hay franja horaria mágica, ni tramo tolerado, ni distinción por tamaño del perro.
Conviene añadir un apunte de actualidad, porque estas cosas se mueven: en febrero de 2026 entró en vigor en Roquetas de Mar una nueva ordenanza municipal sobre protección, bienestar y tenencia de animales de compañía, un texto distinto del de playas que regula identificación, colonias felinas, uso de espacios públicos y espacios de esparcimiento canino. Que un ayuntamiento renueve su normativa animal es exactamente el motivo por el que insistimos, al final del artículo, en que compruebes el texto vigente antes de viajar. A día de hoy, y con la información pública disponible, el municipio no tiene ninguna playa canina habilitada.
Por qué mucha gente llega creyendo lo contrario
Si has buscado esto antes de aterrizar aquí, habrás visto páginas tituladas «playas para perros en Roquetas de Mar», con su listado, sus fotos y su año en el título para que parezca actualizado. Ese es el origen del problema. Son artículos generados en cadena para cubrir todos los municipios costeros de España, sin comprobar la ordenanza de ninguno de ellos, y en muchos casos rellenan la ficha de Roquetas nombrando playas que sí existen —Aguadulce, Las Salinas, Los Cerrillos, Playa Serena— pero que no están habilitadas para perros.
Hay una segunda variante, más sutil y por eso más peligrosa: los textos que reconocen la prohibición pero a continuación apuntan que «en algunas zonas hay cierta tolerancia», normalmente en tramos alejados del centro, a primera hora o al atardecer. Eso describe un hábito, no un derecho. Que a las siete y media de la mañana de un martes de noviembre no haya nadie en la orilla no cambia lo que dice el artículo 39. Y quien construye su viaje sobre esa tolerancia se juega dos cosas nada agradables: que le llamen la atención delante de los niños y que le levanten una denuncia.
El resultado lo vemos con cierta frecuencia. Una familia reserva una semana en Roquetas convencida de que el perro va a poder bañarse, hace seiscientos kilómetros en coche con el animal detrás, llega, baja a la playa el primer día y se encuentra un cartel en el acceso. A partir de ahí se les tuerce el viaje entero, no porque el destino sea malo —Roquetas es un destino estupendo— sino porque nadie les había contado la única cosa que necesitaban saber antes de reservar.
Un criterio útil para el futuro, y sirve para cualquier municipio de España: un listado de playas caninas solo es fiable si te dice de qué ordenanza sale el dato o si enlaza a la web del ayuntamiento correspondiente. Si el artículo no cita norma alguna y se limita a describir la arena y las vistas, trátalo como lo que es: contenido de relleno. En nuestra guía de playas para perros en Andalucía trabajamos con ese criterio y, cuando un municipio prohíbe, lo decimos.
Qué sí puedes hacer en Roquetas con perro
Aquí es donde el artículo deja de ser un aviso y pasa a ser un plan. Roquetas de Mar es una playa urbana enorme, muy familiar, con un frente litoral larguísimo y una infraestructura de paseo que juega a tu favor. Con el perro no pisando la arena, el viaje sigue teniendo bastante sentido.
El paseo marítimo, que es más largo de lo que la gente supone
El eje del día es el paseo marítimo. Recorre buena parte del frente del municipio, es llano, ancho y está pavimentado, así que da igual que tu perro sea un cachorro con energía para reventar o un mayor al que le cuesta la arena blanda. La regla práctica es simple: correa siempre, bolsa siempre y no bajar a la arena en ningún momento, ni siquiera para hacer una foto. La ordenanza es explícita en que tampoco se pueden dejar deposiciones en el paseo ni en los jardines, así que recoger no es cortesía, es obligación.
El detalle que marca la diferencia es el horario. En julio y agosto, con el asfalto y el pavimento cocidos por el sol de Almería, el paseo a mediodía es sencillamente inviable para las almohadillas de un perro. La prueba de los cinco segundos —la palma de tu mano sobre el suelo; si tú no aguantas, él tampoco— es más útil que cualquier previsión meteorológica. Los paseos largos, a primera hora de la mañana y después de la puesta de sol; a mediodía, sombra y agua.
Zonas verdes y espacios de esparcimiento canino
El municipio ha ido incorporando zonas de esparcimiento canino en distintos puntos —espacios vallados con pipicán y elementos de agility— y la nueva ordenanza de animales de compañía de 2026 contempla su regulación. Como el mapa de estos espacios cambia según se van ejecutando obras y se abren parques nuevos, no vamos a darte aquí una lista cerrada que puede quedarse vieja en un mes: lo eficaz es preguntar en la recepción del hotel al llegar o consultar la web del Ayuntamiento, que es quien los gestiona. Merece la pena, porque un rato de suelta controlada al día es lo que compensa que el perro no pueda correr por la arena.
Terrazas y vida de calle
Roquetas tiene mucha terraza y, en la práctica, muchas admiten perro; la decisión es de cada establecimiento, así que la fórmula que funciona es preguntar en la puerta antes de sentarse. Dos consejos de quien lo ha hecho: evita la franja de mayor ajetreo, porque un perro grande entre mesas apretadas incomoda a todo el mundo y a él el primero, y lleva su propia manta o toalla para que se tumbe en un sitio reconocible en lugar de deambular buscando sombra. Con eso, cenar fuera con el perro deja de ser un ejercicio de resistencia.
El entorno natural: Punta Entinas-Sabinar
Al sur del municipio, hacia El Ejido, está el paraje natural de Punta Entinas-Sabinar: salinas, dunas y un paisaje que no se parece a nada de lo que hay en el resto de la costa andaluza. Es un espacio protegido con sus propias normas de acceso, y eso implica dos cosas: el perro va atado siempre, por la fauna —hay aviturismo serio en esas salinas— y por ti, y la parte de playa que queda dentro del término municipal sigue estando sujeta a la prohibición de la ordenanza. Como paseo largo por caminos y carriles, con luz de amanecer o de atardecer, es de lo mejor que puedes hacer por aquí con un perro. Como sitio para que se meta en el agua, no.
Dónde sí puede bañarse, y a cuánto está en coche
Esta es la parte que convierte un «no» en un plan de mañana. La provincia de Almería tiene tres playas caninas oficialmente habilitadas y las tres están a distancia razonable desde Roquetas. Ninguna exige mover el alojamiento: se va, el perro se baña, se vuelve y la tarde sigue en el hotel.
| Playa canina | Municipio | Distancia aprox. desde Roquetas | Qué conviene saber |
|---|---|---|---|
| El Bobar | Almería capital | Unos 30 km, media hora larga | La más grande de la provincia: más de 25.000 m² y cerca de un kilómetro de recorrido, entre la desembocadura del Andarax y la desaladora. Abierta a perros los 365 días del año. Cuenta con ducha para mascotas, fuente y zona recreativa canina. Suelo con piedra: revisa las almohadillas |
| La Rana | Adra | Unos 55 km, unos 40 minutos | Habilitada desde 2016 para uso canino durante todo el año. Unos 350 metros delimitados y señalizados, a las afueras de Adra, de arena gruesa y piedra pequeña. Tranquila y poco concurrida. No está catalogada como apta para el baño humano |
| El Perulejo | Mojácar | Unos 125 km, alrededor de hora y media | La más nueva: primera playa canina de Mojácar, abierta en 2025. Zona señalizada con su normativa y papeleras, arena gris de grano medio, alejada del casco urbano. Es un plan de día completo, no de mañana |
Las distancias son aproximadas y de carretera, para que te hagas una idea al planificar; confirma la ruta en el navegador antes de salir, porque en julio y agosto los accesos a Almería capital y a la costa de levante se cargan bastante. En cualquiera de las tres, los requisitos habituales son los mismos y conviene llevarlos resueltos: microchip, cartilla de vacunación al día, desparasitación y correa, con bozal y correa no extensible de un metro para los perros de razas consideradas potencialmente peligrosas, además de la licencia y la documentación correspondiente. En El Bobar, además, se pide bozal para perros de más de veinte kilos.
Nuestra recomendación práctica, si te alojas en Roquetas: El Bobar. Está media hora en coche, abre todo el año sin restricción horaria y tiene ducha para el perro, que es exactamente lo que necesitas para no meter en el coche a un animal empapado de agua salada. Sales del hotel a las nueve, el perro se harta de correr y de nadar, lo duchas allí mismo y a la una estás de vuelta comiendo en Roquetas. La Rana funciona igual de bien si te alojas en la parte de poniente del municipio o si buscas algo mucho más tranquilo. Y Mojácar da para una excursión de día entero: la playa canina por la mañana y el pueblo blanco por la tarde, aunque conviene mirar en qué zonas admiten perro por el camino.
Cabo de Gata y Carboneras: el matiz que hay que entender
Dos aclaraciones importantes, porque son los dos sitios de la provincia que más aparecen en las búsquedas cuando alguien se topa con la prohibición de Roquetas y busca alternativa.
Carboneras no es la solución. Su Ordenanza de Utilización de las Playas y Zonas Adyacentes, publicada en el Boletín Oficial de la Provincia de Almería en abril de 2017, prohíbe el paso y la permanencia de cualquier animal en las playas del municipio, y lo hace también durante todo el año, con la excepción de los perros de asistencia acreditados. Se aplica tanto a las playas urbanas como al resto del litoral municipal. Si has visto un listado que sitúa varias playas caninas en Carboneras, es del mismo tipo de contenido del que hablábamos antes.
Cabo de Gata-Níjar es más matizado, pero tampoco resuelve el baño. Dentro del parque natural no hay ninguna playa canina oficialmente habilitada, y durante la temporada de baño el acceso de animales domésticos a las zonas de baño está prohibido. Que fuera de temporada o a horas muertas se vea gente paseando con el perro por alguna cala no equivale a una autorización, y el hecho de estar en un espacio protegido añade obligaciones en lugar de quitarlas: perro atado siempre, por la fauna. Con niños, y con el perro atado y fuera del agua, sigue siendo un paseo espectacular; lo contamos en la guía de Cabo de Gata con niños. Pero si el objetivo es que el perro nade legalmente, las tres playas caninas de la tabla son el camino.
Si lo que quieres es costa donde el perro se bañe de verdad
Hay un caso en el que este artículo no debería convencerte de nada: si el motivo del viaje es que el perro se meta en el mar todos los días, Almería no es la provincia con más opciones de Andalucía. No es un defecto de Roquetas, es un mapa: tres playas caninas repartidas en cien kilómetros de costa dan para excursiones, no para una rutina diaria.
Si esa es tu prioridad, la Costa de la Luz y la Costa del Sol tienen bastantes más tramos habilitados, y en varios municipios están dentro o muy cerca de las zonas hoteleras, de modo que puedes bajar andando desde el alojamiento en lugar de coger el coche. Lo tenemos todo ordenado por provincias, con el criterio de citar la norma, en la guía de playas para perros en Andalucía. Y si el destino que te ronda la cabeza es una isla, cambia el planteamiento entero: entre el transporte, los requisitos y las playas habilitadas hay bastante que preparar, y lo explicamos en Canarias y Baleares con mascota.
El hotel y la playa son dos permisos distintos (y la gente los mezcla)
Este apartado corrige el malentendido más caro de todos. Que un municipio permita o no permita perros en su playa no tiene absolutamente nada que ver con que un hotel los admita. Son dos decisiones independientes, de dos actores distintos: la playa la regula el Ayuntamiento mediante ordenanza; la habitación la decide el establecimiento según su política comercial.
De ahí salen las dos confusiones simétricas. La primera: «si el hotel admite perros, será porque puedo llevarlo a la playa». No. Puedes alojarte perfectamente en un hotel de Roquetas que reciba a tu perro con toda normalidad y, al bajar, encontrarte con que la arena de enfrente sigue vetada. La segunda, menos frecuente pero igual de costosa: «si en este pueblo hay playa canina, cualquier hotel me lo aceptará». Tampoco. Hay municipios con tramo canino y hoteles de esa misma calle que no admiten mascotas de ninguna clase.
Cuando el alojamiento sí admite perro, lo que hay que tener por escrito antes de pagar nada es siempre lo mismo: peso y tamaño máximos, cuántas mascotas se admiten por habitación, si hay suplemento y si se cobra por noche o por estancia, si el perro puede quedarse solo en la habitación —la respuesta suele ser que no, y eso condiciona el día entero—, en qué zonas comunes se permite, si puede entrar en el comedor o en las terrazas del buffet y si el hotel tiene habitaciones concretas reservadas para clientes con mascota, que a menudo son las de planta baja. Lo desarrollamos con más detalle en hoteles que admiten mascotas.
Y si vas a hacer el viaje por carretera, que es lo habitual cuando el perro viene contigo, hay una parte previa que decide cómo llegáis: el sistema de sujeción homologado, las paradas, la hidratación y el error de dejar al animal dentro del coche aparcado, que en Almería en agosto no admite discusión. Todo eso, en viajar en coche con perro. Si el desplazamiento fuera en avión, los requisitos y los tamaños de transportín cambian por completo y los repasamos en volar con mascota.
Multas: existen, están señalizadas y se vigilan
Sí, hay sanción. El incumplimiento de la prohibición está tipificado como infracción en la ordenanza de playas de Roquetas de Mar, y el municipio lo señaliza en los accesos y lo traslada a la Policía Local. No vamos a darte aquí una cifra única, y lo hacemos a propósito: las cuantías dependen de cómo se califique la infracción, de las circunstancias concretas y de la redacción vigente del texto, y verás por internet importes muy dispares copiados unos de otros. Si necesitas el dato exacto, está donde tiene que estar: en el texto de la ordenanza publicado por el Ayuntamiento y en el Boletín Oficial de la Provincia de Almería.
Al margen del importe, hay un argumento que nos parece más convincente que el económico. La playa de Roquetas es una playa urbana, familiar y muy transitada, con miles de niños bañándose a diez metros de la orilla en cualquier tarde de agosto. La convivencia entre eso y los perros sueltos es complicada de gestionar, y esa es la razón de fondo por la que tantos ayuntamientos de playa urbana optan por separar los usos y habilitar tramos caninos específicos en zonas menos concurridas. No es una manía contra los perros: es urbanismo de playa. Entenderlo así ayuda a llevarlo mejor que sentirlo como una afrenta personal.
Cómo queda el viaje montado así
Resumimos el plan completo, porque leído de corrido puede parecer una lista de prohibiciones y en realidad es un viaje perfectamente redondo. Te alojas en Roquetas de Mar en un hotel que admita perro. Los días de playa, la familia baja a la arena y el perro se queda con quien no baja, o se organiza por turnos; el paseo marítimo a primera hora y al atardecer es su rato largo del día. Una o dos mañanas de la semana, excursión a El Bobar, media hora de coche, para que el perro nade y corra a gusto. Si os apetece cambiar de paisaje, un día a La Rana en Adra, o una jornada completa hacia Mojácar. Y las tardes, con terraza y con las zonas verdes del municipio.
Dicho de otro modo: lo que cambia no es el destino, es el reparto del día. Un perro no necesita bañarse todos los días para tener buenas vacaciones; necesita paseos largos a horas razonables, sombra, agua y no pasarse ocho horas encerrado en una habitación. Eso en Roquetas está resuelto. Lo que hay que planificar de verdad es el hotel, y ahí es donde conviene no improvisar: la oferta de establecimientos que admiten mascotas en la zona es más limitada de lo que parece en los buscadores, y las condiciones varían mucho de uno a otro. Si quieres ver qué hay en el municipio, empieza por hoteles todo incluido en Roquetas de Mar y por el buscador de hoteles.
Y si Roquetas era solo una idea y lo que de verdad quieres es una escapada por la costa de Almería con el perro dentro del plan, la guía de la Costa Tropical y Almería te da el contexto de toda la franja litoral para decidir con más información.
Las ordenanzas cambian: compruébalo cada año
Cerramos repitiendo el aviso con el que abríamos, porque es la única parte de este artículo que no debería caducar nunca. Todo lo que has leído aquí es la situación según la información municipal disponible en agosto de 2026. Las ordenanzas de playas y de tenencia de animales se revisan, se modifican y se sustituyen, y en los últimos años son muchos los ayuntamientos de la costa andaluza que han habilitado tramos caninos donde antes no había ninguno. El propio Roquetas de Mar estrenó en 2026 una ordenanza nueva de protección y tenencia de animales de compañía, prueba de que estos textos se mueven.
Así que la rutina que te proponemos, y que no cuesta nada, es esta: antes de cerrar cualquier viaje de playa con perro, entra en la web del ayuntamiento del municipio y busca la ordenanza de playas y la de tenencia de animales del año en curso. Dos minutos. Es la única fuente que manda, por encima de cualquier listado —incluido este artículo— y por encima de lo que te cuente un vecino en la puerta del hotel.
Y si prefieres que lo comprobemos nosotros, es literalmente parte del trabajo. Cuando preparamos una escapada con mascota confirmamos por escrito las condiciones del hotel —peso, suplemento, zonas comunes, si puede quedarse solo— y te avisamos de cómo está la normativa de playas del municipio en tus fechas, para que no te enteres al llegar. Es una conversación de cinco minutos que evita el chasco de seiscientos kilómetros.
Preguntas frecuentes
¿Se puede ir con perro a la playa en Roquetas de Mar?
No. Según la Ordenanza Municipal Reguladora del Uso y Aprovechamiento de las Playas de Roquetas de Mar, está prohibida la tenencia, la estancia y el paso de cualquier animal, y en concreto de perros, por la playa. La prohibición no se limita a la temporada de baño: la información municipal disponible la plantea con carácter general durante todo el año. La única excepción que contemplan habitualmente estas ordenanzas son los perros de asistencia debidamente acreditados. No existe en el municipio ninguna playa canina oficialmente habilitada, ni un tramo señalizado donde el baño con perro esté autorizado. Como cualquier norma municipal, puede revisarse, así que lo sensato es consultar la ordenanza en vigor en la web del Ayuntamiento antes de viajar.
¿Hay alguna playa canina en Roquetas de Mar o en Aguadulce?
No, y este es el punto donde más gente se lleva un chasco. Ni la playa de Roquetas, ni Aguadulce, ni Las Salinas, ni Los Cerrillos, ni el Playa Serena están habilitadas como playa canina. Verás listados en internet titulados «playas para perros en Roquetas de Mar» que nombran alguna de ellas: describen sitios donde a veces se ve gente con perro fuera de horas punta, no zonas autorizadas. Que una playa esté vacía a las ocho de la mañana no la convierte en playa canina, y la ordenanza se aplica igual. Las playas caninas oficiales de la provincia están en otros municipios: El Bobar en Almería capital, La Rana en Adra y El Perulejo en Mojácar.
¿Dónde puede bañarse mi perro cerca de Roquetas de Mar?
La opción más cercana es la playa canina de El Bobar, en Almería capital, entre la desembocadura del Andarax y la desaladora: unos treinta kilómetros desde Roquetas, media hora larga de coche. Es la mayor de la provincia, con más de 25.000 metros cuadrados, y está habilitada para perros los 365 días del año, con ducha para mascotas, fuente y zona de esparcimiento. Hacia el poniente está La Rana, en Adra, habilitada desde 2016 para uso canino durante todo el año, a unos cincuenta y cinco kilómetros. Y hacia levante, El Perulejo, la playa canina de Mojácar, abierta en 2025, a unos ciento veinticinco kilómetros. Las tres son planes de mañana perfectamente asumibles desde un hotel de Roquetas.
¿Qué puedo hacer en Roquetas de Mar con mi perro si no puede pisar la arena?
Bastante más de lo que parece. El paseo marítimo, que recorre buena parte del frente litoral del municipio, es el eje del día: se camina con el perro atado y recogiendo siempre, sin bajar a la arena en ningún momento. El municipio ha ido habilitando zonas de esparcimiento canino en distintos barrios, así que merece la pena confirmar cuáles están operativas al llegar. Hay terrazas que admiten perro, sobre todo fuera de las horas de más ajetreo, y basta con preguntar en la puerta. Y a poniente está el paraje natural de Punta Entinas-Sabinar, con caminos y carriles para pasear, siempre con el perro atado y respetando las normas del espacio protegido y la prohibición que sigue afectando a la playa.
Si el hotel admite perros, ¿puedo llevarlo a la playa?
No, y es la confusión más repetida de todas. Son dos permisos distintos y los concede gente distinta. Que un hotel admita mascotas es una decisión comercial del establecimiento, con sus propias condiciones: peso máximo, número de mascotas por habitación, suplemento por noche, si puede quedarse solo en la habitación y en qué zonas comunes se permite. Que un perro pueda pisar la arena lo decide el Ayuntamiento a través de su ordenanza de playas. Puedes alojarte en un hotel de Roquetas que reciba a tu perro con toda normalidad y, aun así, no poder llevarlo a la playa de enfrente. Conviene tener las dos cosas confirmadas por separado antes de reservar.
¿Qué multa hay por llevar el perro a la playa en Roquetas de Mar?
El incumplimiento está tipificado como infracción en la ordenanza de playas del municipio, con la sanción económica que corresponda a su calificación. No damos aquí una cifra concreta a propósito: las cuantías dependen de la calificación de la infracción, de las circunstancias y de la redacción vigente de la ordenanza, y varían de un municipio a otro y de una revisión a otra. Lo importante es que la prohibición es real, está señalizada en los accesos a la playa y es vigilada. Si quieres la cuantía exacta aplicable a tu caso, está en el texto de la ordenanza publicado por el Ayuntamiento de Roquetas de Mar y en el Boletín Oficial de la Provincia de Almería.
¿Se permiten perros en las playas de Carboneras o en Cabo de Gata?
En Carboneras, no: su Ordenanza de Utilización de las Playas y Zonas Adyacentes prohíbe el paso y la permanencia de animales en las playas durante todo el año, con la excepción de los perros de asistencia acreditados. En el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar la situación es distinta pero tampoco resuelve el baño: no hay ninguna playa canina oficialmente habilitada, y durante la temporada de baño el acceso de animales a las zonas de baño está prohibido. Que en invierno o a horas muertas se vea gente paseando con perro por alguna cala no significa que esté autorizado. Si el objetivo del viaje es que el perro se meta en el agua legalmente, las playas caninas de El Bobar, La Rana y El Perulejo son la respuesta.
¿Puede cambiar la normativa de un año para otro?
Sí, y por eso repetimos el aviso varias veces en este artículo. Las ordenanzas municipales de playas y de tenencia de animales se revisan cada cierto tiempo, y en los últimos años son muchos los ayuntamientos de la costa andaluza que han habilitado tramos caninos que antes no existían. Roquetas de Mar actualizó en 2026 su ordenanza sobre protección, bienestar y tenencia de animales de compañía, lo que demuestra que estos textos se mueven. Todo lo que contamos aquí es la situación según la información municipal disponible al escribirlo, en agosto de 2026. Antes de coger el coche con el perro, dedica dos minutos a comprobar la ordenanza del año en curso en la web del Ayuntamiento: es gratis y evita el disgusto.
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Dinos las fechas, cuántos sois y el tamaño de tu perro y te buscamos alojamiento que lo admita de verdad, con las condiciones confirmadas por escrito y el plan de playas caninas de la provincia resuelto antes de que salgas de casa.
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