Playa de arena y aguas tranquilas al atardecer

Guía de destinos

Costa Blanca más allá de Benidorm: Calpe, Altea y Jávea en familia

Por Viajes Santa Mona

Hay familias a las que Benidorm les parece el paraíso y familias a las que les parece, sencillamente, mucho. Mucha torre, mucha animación, mucha gente. Si estás en el segundo grupo, la buena noticia es que la Costa Blanca con niños no se acaba en Levante y Poniente: veinte minutos al norte empieza otra costa de pueblos blancos, calas y peñones de postal — Calpe, Altea, Jávea, Moraira — con un carácter completamente distinto. La menos buena: aquí el todo incluido escasea, el coche conviene y algunas playas son de piedras. En esta guía te contamos cada pueblo sin adornos, dónde está de verdad el todo incluido en esta zona, y el veredicto honesto de cuándo estos pueblos ganan a Benidorm — y cuándo Benidorm los barre sin despeinarse.

Calpe: el peñón de fondo y la opción más redonda con niños

Si buscas el equilibrio entre encanto y comodidad familiar, Calpe es la respuesta más sensata de esta lista. Sus dos playas principales — la Fossa y el Arenal-Bol — son urbanas, de arena, con paseo marítimo, socorristas, duchas y chiringuitos: todo lo que una familia con niños pequeños agradece a las once de la mañana. Y de telón de fondo, el peñón de Ifach, esa mole de 332 metros que sale en todas las fotos y convierte un baño cualquiera en una postal.

El ambiente es medio: ni la calma casi monacal de Moraira ni el bullicio de Benidorm. Hay paseo con heladerías, mercadillo semanal, un casco antiguo pequeño pero resultón y planes que no dependen de la playa: las salinas con flamencos en mitad del pueblo, los baños de la Reina y, para familias con niños mayores de ocho o diez años, la subida al peñón hasta donde las piernas y la prudencia aconsejen. En alojamiento es también el pueblo más completo de la zona: varios 4* de corte familiar y aparthoteles en primera línea, que es donde aparecen las pocas opciones de todo incluido reales de esta costa. Luego volvemos a esto.

Altea: el pueblo de postal (y el matiz de los escarpines)

Altea es el pueblo bonito oficial de la Costa Blanca: casco antiguo blanco trepando por la colina, la cúpula azul de la iglesia arriba del todo, callejones con buganvillas y talleres de artistas, y un paseo marítimo largo y agradable con restaurantes que miran al mar. Subir andando hasta la plaza de la iglesia al atardecer, helado en mano, es de esos planes que justifican el viaje — aunque con carrito de bebé la cuesta se hace notar, avisamos.

El matiz que nadie te cuenta en las fotos: las playas de Altea son de canto rodado. Agua limpísima y transparente — precisamente porque no hay arena en suspensión — pero caminar hasta la orilla sin escarpines es un pequeño castigo, y los castillos de arena no existen. Con niños la ecuación es sencilla: escarpines para toda la familia desde el minuto uno, y lo sabes. Nuestra recomendación práctica para familias playeras: dormir en Calpe o Jávea, donde la arena está garantizada, y dedicar a Altea una tarde entera, que es cuando el pueblo está más bonito y las piedras de la playa dejan de ser un problema.

Jávea: el Arenal, la playa familiar casi perfecta

Jávea — Xàbia en valenciano — juega en otra división de precio y de estilo: es la zona más residencial y cara de esta costa, con más villa con piscina que hotel de paseo marítimo. Pero tiene un as que la mete de cabeza en cualquier lista familiar: la playa del Arenal, una media luna de arena fina con aguas poco profundas donde los niños pueden andar metros y metros haciendo pie, rodeada de un paseo peatonal lleno de terrazas y heladerías. Como playa para familias con niños pequeños es difícil de mejorar en toda la provincia.

Alrededor del Arenal se concentra casi toda la vida turística; el casco histórico, tierra adentro, es precioso y mucho más tranquilo. El resto de la costa de Jávea son calas — la Granadella y compañía — espectaculares pero de piedra y con aparcamiento imposible en verano. La letra pequeña: la oferta hotelera es corta y se agota pronto, los precios de julio y agosto pican, y el todo incluido prácticamente no existe aquí. Jávea es destino de apartamento y villa; si tu plan es hotel con régimen cerrado, mejor mira Calpe o directamente Benidorm.

Moraira, Villajoyosa y la opción económica del sur

Moraira es la versión más íntima de esta costa: un antiguo pueblo de pescadores sin edificios altos, con calas pequeñas de arena — el Portet es la joya, con aguas tranquilas ideales para niños — y un ambiente de calma cara. Perfecto para familias que buscan silencio y no necesitan animación ninguna; escaso y caro en alojamiento hotelero, así que casi todo el mundo va de apartamento o villa.

Dos menciones más que completan el mapa. Villajoyosa, justo al sur de Benidorm, es el pueblo de las casitas de colores frente al mar y de la tradición chocolatera — la visita a una fábrica de chocolate con degustación es un plan infalible con niños y una tarde perfecta si os aloja cerca. Y si el presupuesto manda, más al sur, Santa Pola y Guardamar ofrecen playas enormes de dunas y pinares con precios claramente más bajos que la Marina Alta: menos postal, más metros de arena por euro.

¿Dónde está el todo incluido en esta costa? Verdades incómodas

Aquí toca ser claros, porque es la pregunta que más nos hacéis por WhatsApp: el todo incluido en la Costa Blanca norte existe, pero es minoritario. Nada que ver con Benidorm, donde la oferta de hoteles familiares con todo incluido es de las más amplias de España. En esta zona el reparto real es este:

  • Calpe concentra casi todas las opciones: un puñado de 4* y aparthoteles de primera línea que ofrecen todo incluido o pensión completa en verano, con piscinas, miniclub y formato pensado para familias.
  • Altea y Jávea: todo incluido casi anecdótico. Dominan los hoteles con desayuno o media pensión, los apartamentos y las villas.
  • Moraira: directamente, no es su liga. Alojamiento residencial y restaurantes.

¿Traducción práctica? Si el régimen todo incluido es innegociable para vosotros — porque con dos niños comiendo fuera cada día la cuenta se dispara — la lista de hoteles concretos en esta costa se cuenta con los dedos y se agota pronto en julio y agosto. Es exactamente el tipo de búsqueda donde un agente ahorra horas: dinos fechas y edades y te decimos qué hay disponible de verdad, en Calpe o, si no cuadra, en Benidorm, donde la oferta siempre da más juego.

El matiz del coche: aquí sí, al contrario que en Benidorm

En Benidorm el coche sobra: aparcas el domingo y no lo vuelves a tocar, porque todo está a pie. En esta costa es al revés: el coche conviene, y mucho. La gracia de la zona está en combinarla — mañana de playa en Calpe, tarde en el casco antiguo de Altea, día de Arenal en Jávea, atardecer en el Portet de Moraira — y esas distancias, de diez a veinticinco minutos entre pueblos, se hacen eternas sin vehículo propio cuando cargas con sillas, flotadores y nevera.

La excepción parcial es el TRAM, el tren-tranvía que une Benidorm con Altea y Calpe bordeando la costa: es bonito, barato y a los niños les encanta como excursión en sí misma. Pero como medio de transporte diario con familia numerosa se queda corto, y a Jávea y Moraira no llega. Regla rápida: sin coche, alójate a pie de playa en Calpe o en el Arenal de Jávea y limita las excursiones; con coche, cualquier pueblo de esta lista te sirve de base para conocerlos todos.

Cuándo ir: el calendario honesto

Junio y septiembre son el punto dulce sin discusión: agua en buena temperatura, todo abierto, precios más razonables y la mitad de gente. Julio es el gran mes clásico de familia, con todo a pleno rendimiento y precios altos. Agosto es la paradoja de esta costa: los pueblos que eliges por su calma son cualquier cosa menos tranquilos — aparcar en Altea o bajar a la Granadella se convierte en deporte de riesgo. Y de octubre a mayo, la Costa Blanca presume de uno de los mejores inviernos de Europa: terrazas al sol y calas vacías, aunque parte de la oferta hotelera familiar y los servicios de playa funcionan a medio gas. Para una escapada de playa en familia con todo funcionando, el arco real va de junio a septiembre.

El veredicto honesto: ¿estos pueblos o Benidorm?

Vamos a lo que nadie te dice porque a casi todo el mundo le interesa venderte una cosa u otra. Los dos planes son buenos; son para familias distintas — o para momentos distintos de la misma familia:

Qué pesa más en tu viajeMejor opciónPor qué
Encanto, calma, pueblos de postalCalpe, Altea, JáveaCascos antiguos, calas, ritmo lento, fotos que no parecen de ciudad
Presupuesto ajustado en todo incluidoBenidormMuchísima más oferta compitiendo: mismo régimen, factura menor
Animación, miniclub, espectáculosBenidormHoteles con equipos de animación completos; aquí es la excepción
Todo a pie, sin cocheBenidormPlaya, hotel, ocio y parques sin arrancar un motor en toda la semana
Adolescentes a bordoBenidormParques temáticos, ambiente y autonomía; los pueblos les saben a poco
Niños pequeños y playa tranquilaCalpe o JáveaArena, poca profundidad, servicios y mucho menos gentío

En corto: si buscáis encanto y calma, coche en mano, esta costa os va a conquistar — Calpe como base práctica, Altea y Moraira como excursiones, Jávea si el presupuesto acompaña. Pero si mandan el presupuesto, la animación, el todo a pie o los adolescentes, Benidorm barre a estos pueblos, y decir lo contrario sería venderte humo. Tenemos la otra cara de la moneda contada con el mismo nivel de detalle en nuestra guía de Benidorm con niños: léela antes de decidir y elige con las cartas boca arriba. Y hay una tercera vía que funciona muy bien: dormir en Benidorm con todo incluido y escaparse un día en coche o TRAM a Altea y Calpe. Te llevas la postal sin renunciar al buffet.

Preguntas frecuentes

¿Qué pueblo de la Costa Blanca es mejor con niños?

Si tuviéramos que elegir uno solo para una familia con niños pequeños, sería Calpe: playas urbanas de arena con paseo, socorristas y servicios, oferta hotelera amplia con varios 4* de corte familiar, y el peñón de Ifach de fondo para que las fotos parezcan de otro planeta. Jávea le disputa el puesto por la playa del Arenal, que es una playa familiar casi perfecta, pero su alojamiento es más residencial y caro. Altea enamora a los padres por el pueblo, aunque sus playas de canto rodado piden escarpines y algo de paciencia con los más pequeños. Y si el presupuesto y la animación mandan, la respuesta honesta sigue siendo Benidorm.

¿Hay hoteles todo incluido en Calpe, Altea o Jávea?

Haberlos, haylos, pero muchos menos que en Benidorm. En Calpe hay varios 4* y aparthoteles que ofrecen todo incluido o pensión completa con formato familiar, sobre todo en primera línea y en temporada de verano. En Altea y Jávea el todo incluido es casi anecdótico: dominan los apartamentos, las villas y los hoteles con desayuno o media pensión. Si el régimen todo incluido es innegociable para tu familia, la lista real de opciones en esta zona se acorta rápido — por eso conviene consultar disponibilidad con fechas concretas antes de enamorarte de un pueblo.

¿Hace falta coche en la Costa Blanca norte?

Conviene mucho, y es justo lo contrario de lo que pasa en Benidorm. Calpe, Altea, Jávea y Moraira se disfrutan combinándolos: el mercadillo de uno, el casco antiguo de otro, una cala distinta cada día. El TRAM conecta Benidorm con Altea y Calpe y es un plan bonito en sí mismo, pero con niños, sillas y neveras de playa, el coche te da la libertad que el transporte público no alcanza — especialmente en Jávea y Moraira, donde las calas bonitas se reparten por la costa. Si vais sin coche, elegid alojamiento a pie de playa en Calpe o el Arenal de Jávea y haced una única excursión en TRAM o taxi.

¿Las playas de Altea son de arena o de piedras?

De canto rodado, es decir, de piedras pulidas. Son playas de agua limpísima y transparente precisamente por eso, pero con niños hay que ir avisado: caminar hasta el agua sin escarpines es un pequeño suplicio y los castillos de arena, sencillamente, no existen. La solución es barata y funciona: escarpines para toda la familia desde el primer día y una silla o esterilla gruesa para los adultos. Si tus hijos son de los de pala y cubo a todas horas, os hará más felices dormir en Calpe o Jávea y visitar Altea por la tarde, que es cuando el casco antiguo blanco está más bonito.

¿Cuándo es la mejor época para la Costa Blanca en familia?

Junio y septiembre son el punto dulce: agua a buena temperatura, todo abierto, precios más suaves y la mitad de gente que en pleno agosto. Julio es el mes fuerte clásico, y agosto es cuando estos pueblos —que presumen de calma— se llenan de verdad, con aparcamiento difícil y restaurantes con espera. Fuera del verano, la Costa Blanca tiene uno de los mejores climas de invierno de la península: de octubre a mayo es destino de paseo, calas sin gente y terrazas al sol, aunque muchos servicios de playa y parte de la oferta hotelera familiar funcionan a medio gas.

¿Calpe, Jávea o mejor Benidorm para vosotros?

Dinos fechas, edades de los niños y si el todo incluido es innegociable, y te decimos qué hoteles hay disponibles de verdad en cada zona, con precio final claro. También puedes ver primero las ofertas con plazas ahora mismo. Sin compromiso y sin letra pequeña.

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