Hotel todo incluido en primera línea de playa

Consejos de viaje

Viaje de incentivos para empleados: el que sí funciona

Por Viajes Santa Mona

Un viaje de incentivos no es un regalo de fin de año con billete de avión. Es una herramienta: la empresa fija un objetivo, anuncia que quien lo alcance viaja, y durante meses ese viaje trabaja a favor de la empresa antes incluso de hacerse. Cuando funciona, el efecto empieza el día del anuncio, no el día del vuelo. Cuando no funciona, casi siempre es por uno de estos tres motivos: se anunció tarde, el objetivo no se podía medir o el destino no tenía nada que ver con lo que se quería conseguir.

Este artículo está pensado para una pyme, no para una multinacional con departamento de eventos: la empresa de quince, cuarenta o sesenta personas donde el gerente o la persona de recursos humanos organiza esto además de su trabajo. Si ya lo tienes claro y lo que quieres es una propuesta, pídela en la página de viajes de incentivo para empresas.

En qué se diferencia de un viaje de ocio

En la maleta, en nada. En todo lo demás, bastante:

  • Tiene reglas conocidas antes. Quién puede ganarlo, qué hay que conseguir, cómo se mide y cuándo se viaja. Si las reglas se explican después, no es un incentivo: es un regalo.
  • Es algo que el empleado no se compraría solo. Ahí está el valor percibido. No hace falta que sea lujoso, pero sí que tenga algo exclusivo: una cena reservada solo para el grupo, una experiencia que no está en el folleto, un hotel mejor del que uno elegiría para sus propias vacaciones.
  • Se viaja con los que también lo ganaron. El grupo forma parte del premio. Por eso el programa necesita momentos juntos y momentos libres, no una agenda cerrada de la mañana a la noche.
  • Se hace en tiempo de la empresa. Idealmente, en días laborables o combinando laborables y fin de semana, para que no se viva como un premio que se come el tiempo libre.

Premiar a los mejores o cohesionar a todos: el destino depende del objetivo

Antes de hablar de destinos hay que contestar una pregunta: ¿el viaje es para unos pocos o para todos? Son dos viajes distintos, con lógica distinta.

Premiar a los mejores comerciales

Grupo pequeño, destino aspiracional y un punto de exclusividad. Aquí el viaje tiene que dar envidia sana al que se quedó cerca, porque ese es el motor del incentivo del año siguiente. Funciona bien un destino que suene a premio, un hotel de nivel y, a menudo, la pareja incluida. Si el grupo viaja con pareja, los hoteles solo adultos con todo incluido encajan especialmente bien.

Cohesionar a toda la plantilla

Grupo grande, destino accesible y logística sencilla. Aquí lo que importa es que venga todo el mundo, que nadie se quede fuera por el vuelo o por el precio y que haya tiempo compartido. Vale más un destino a pocas horas con buen programa que uno lejano en el que el grupo se dispersa. Si el viaje se parece más a una celebración que a un premio, echa también un vistazo a cómo convertir la cena de Navidad de empresa en una noche de hotel.

Destinos realistas para una pyme española

  • Costa española. El comodín para cohesionar a toda la plantilla: se llega en autocar, tren o un vuelo corto, el hotel con todo incluido resuelve comidas y bebidas sin que nadie tenga que pagar nada en el día a día, y en primavera y otoño hay buen tiempo sin el precio ni la gente del verano.
  • Canarias. La opción de invierno: el destino nacional con más garantías de tiempo de playa de noviembre a marzo. Funciona para premiar a un grupo mediano sin salir de España ni pedir pasaporte. Hay detalle en Canarias en noviembre y en la mejor época para viajar a Canarias.
  • Un circuito. Para grupos que valoran más lo que ven que la piscina: varias ciudades en pocos días, con guía y autocar. Pide un ritmo menos intenso que un circuito vacacional, porque el grupo también quiere tiempo para estar juntos.
  • Una capital europea. Tiene un punto de premio que la costa no tiene, se llega en un vuelo corto y dentro de la Unión Europea basta con el documento de identidad en vigor. Funciona muy bien en formato de tres días con una cena especial y una visita que no se haría por libre.
  • El Caribe, solo para incentivos de alto nivel. Punta Cana o la Riviera Maya son el premio máximo: por eso encajan con un grupo pequeño que ha logrado algo excepcional, no con toda la plantilla. Pide al menos una semana, pasaporte en vigor para todos y fechas bien elegidas: la temporada de huracanes del Atlántico va oficialmente de junio a noviembre. Lo contamos en cuándo reservar un viaje al Caribe.

Una regla que casi nunca falla: cuanto más grande es el grupo, más cerca y más sencillo tiene que ser el destino. Con veinte personas, cada escala, cada traslado largo y cada documento que falta se multiplica por veinte.

Cuántos días y cuándo organizarlo

Duración. En España o en Europa, lo habitual son dos o tres noches: da para una experiencia completa y la empresa puede prescindir del grupo esos días. Canarias pide tres o cuatro. El Caribe, una semana. Más largo no significa mejor: un incentivo que se alarga empieza a pesar en la oficina y en las familias.

Cuándo se anuncia. Al principio del periodo que premia, con las reglas por escrito. Para premiar los resultados de 2027, el momento es enero de 2027. Un incentivo anunciado en noviembre para premiar el año que termina no motiva a nadie: reparte.

Cuándo se viaja. Después de cerrar el periodo y fuera de los picos de trabajo de la empresa. Para costa y capitales europeas, mayo, junio, septiembre y octubre suelen ser los meses más agradecidos. Canarias funciona todo el invierno. Evita los puentes y la Semana Santa, cuando el grupo compite con todo el país por las mismas plazas; el mapa está en el calendario de puentes de 2027.

Cuándo se reserva. En cuanto se conoce el número aproximado de ganadores. Pregunta hasta cuándo se puede ajustar el número de plazas y cambiar nombres, porque en un incentivo los nombres no se conocen hasta que se cierra el objetivo.

Qué debe incluir un viaje de incentivos

  • Transporte completo: vuelos o tren, y los traslados en destino. Nadie debería tener que buscarse la vida desde el aeropuerto.
  • Alojamiento y régimen. Con todo incluido, el grupo no tiene que pagar nada en el día a día, que es parte de la sensación de premio.
  • Un momento exclusivo: una cena privada, una visita reservada, una experiencia que no se haría por libre.
  • Tiempo libre de verdad. El error más común es llenar la agenda; la gente también quiere descansar.
  • Seguro de viaje con asistencia y, según el caso, anulación. Lo explicamos en cuándo compensa un seguro de viaje.
  • Una persona de contacto localizable durante todo el viaje, tanto de la empresa como de quien lo organiza.

Cuando el viaje junta transporte y alojamiento contratados juntos, lo normal es que sea un viaje combinado, y la protección de la ley no desaparece porque lo pague una empresa: el artículo 150.2 del texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios solo deja fuera, entre otros, los viajes contratados bajo un convenio general para viajes de negocios, no un incentivo encargado para una ocasión concreta. Si en vez de viajar juntos la empresa prefiere que cada premiado elija su viaje y sus fechas, existe la tarjeta regalo de viaje para empresas.

Qué mueve el coste (y qué pedir por escrito)

No vamos a darte un precio por persona: dependería de tantas cosas que cualquier cifra sería engañosa. Estas son las palancas:

  • Distancia y tipo de transporte. Un autocar reparte su coste entre todo el grupo; un vuelo de largo radio, no.
  • Fechas: temporada, puentes y días de la semana.
  • Habitación individual o compartida, y si viajan parejas.
  • Categoría del hotel y régimen.
  • Las experiencias exclusivas que se añadan al programa.
  • Flexibilidad: cuanto más tarde se quiera fijar el número de plazas, más se suele pagar por esa flexibilidad.

Y por escrito, siempre: servicios incluidos enumerados uno a uno, calendario de pagos, fecha límite para ajustar plazas y cambiar nombres, política de cancelación y cómo irá la factura. Sobre esto último, antes de contratar, lee qué hay que saber del IVA en la factura de un viaje de empresa: no todas las facturas de agencia desglosan el IVA, y conviene saberlo antes, no después.

Cómo medir si ha servido

Un incentivo que no se mide se repite por costumbre o se suprime por intuición. Para evitar las dos cosas:

  1. Define la métrica antes de anunciarlo. Ventas, margen, proyectos cerrados, objetivos de calidad: lo que sea, pero medible y conocido por todos.
  2. Compara con un periodo equivalente sin incentivo, no con el mejor trimestre de la historia.
  3. Cuenta a los que se quedaron cerca, no solo a los ganadores. Si mucha gente se esforzó y rozó el objetivo, el incentivo funcionó aunque viajen pocos.
  4. Pregunta después. Una encuesta breve al grupo y al resto de la plantilla: si motivó, si se entendieron las reglas, si el destino era el adecuado.
  5. Mira los meses siguientes: rotación, clima de equipo y resultados del periodo posterior.
  6. Haz la cuenta del gerente: lo que el periodo generó de más frente al coste completo del viaje, incluidos los días fuera de la oficina.

Preguntas frecuentes

¿Qué es exactamente un viaje de incentivos?

Es un viaje que la empresa paga como premio por conseguir un objetivo concreto: unas ventas, un proyecto entregado, un año de resultados. Se diferencia de un viaje de trabajo en que no hay agenda profesional, y de unas vacaciones cualquiera en que el viaje forma parte de la política de la empresa: se anuncia con sus reglas antes del periodo que premia, se gana y se disfruta con los compañeros que también lo ganaron. La mitad del efecto está en el viaje; la otra mitad, en los meses en que la plantilla sabe que existe y trabaja para ganarlo.

¿Cuántos días debe durar un viaje de incentivos?

Lo habitual es entre dos y cuatro noches para destinos en España o en Europa, y más largo cuando el destino está lejos. En costa española o en una capital europea, tres días bien aprovechados suelen dar para una experiencia memorable sin descuadrar la oficina. Canarias pide algo más por el vuelo. Y el Caribe no tiene sentido en menos de una semana: el vuelo directo desde Madrid a Punta Cana dura unas nueve horas a la ida, más el cambio de horario, así que un viaje corto se va en recuperarse del viaje.

¿Se invita a las parejas en un viaje de incentivos?

Es una decisión de empresa y las dos opciones tienen sentido. En un incentivo para premiar a un grupo pequeño de comerciales, incluir a la pareja multiplica el valor percibido del premio y reconoce que los resultados también han costado horas fuera de casa. En un viaje para cohesionar a toda la plantilla, lo normal es que viajen solo los empleados, porque el objetivo es precisamente que convivan entre ellos. Lo que no funciona es decidirlo tarde: cambia las habitaciones, el tipo de hotel y el presupuesto.

¿Cuándo hay que organizar el viaje de incentivos de 2027?

El viaje se anuncia al principio del periodo que premia y se hace después de cerrarlo. Si el objetivo es el año 2027, lo lógico es comunicarlo en enero, con las reglas y el destino, y viajar en la primavera o el otoño siguientes. Si el objetivo es un semestre, se anuncia al empezar el semestre. La reserva se cierra en cuanto se conoce el número aproximado de ganadores; para destinos de largo radio o fechas muy demandadas, cuanto antes mejor, porque los vuelos y los hoteles para grupos no se multiplican cuando llega la fecha.

¿Cómo tributa para el empleado un viaje de incentivos?

Esa respuesta es de vuestra asesoría, no de una agencia de viajes. Lo que sí es público es que la Ley del IRPF (artículo 42.1 de la Ley 35/2006) define como renta en especie la obtención gratuita, para fines particulares, de bienes o servicios, y que la lista de rentas en especie exentas del artículo 42.3 es cerrada y no menciona los viajes. Si el viaje entra en esa definición, cómo se refleja en la nómina y qué ingreso a cuenta corresponde es justo lo que hay que preguntar antes de anunciarlo.

¿Y la empresa puede deducirse el IVA del viaje de incentivos?

Depende de cómo facture la agencia y de los límites que la propia Ley del IVA pone a la deducción de viajes, hostelería y atenciones a los empleados. Las agencias que venden en nombre propio aplican un régimen especial en el que la factura no desglosa el IVA, aunque la ley les permite optar por el régimen general operación por operación cuando el cliente es un empresario con derecho a deducir. Lo explicamos con los artículos del BOE en nuestro artículo sobre el IVA en los viajes de empresa. Para vuestro caso, consultad con la asesoría.

¿Cómo se sabe si el viaje de incentivos ha servido?

Midiendo lo que se quería cambiar, y definiéndolo antes de anunciar el viaje. Si el objetivo eran ventas, compara el periodo del incentivo con el mismo periodo anterior y cuenta cuántas personas se quedaron cerca del objetivo, no solo las que lo alcanzaron. Si el objetivo era cohesión, usa una encuesta breve antes y después, y fíjate en la rotación de los meses siguientes. Y haz la cuenta que haría cualquier gerente: lo que ha generado de más el periodo del incentivo frente al coste total del viaje, incluidos los días fuera de la oficina.

¿Preparamos el viaje de incentivos de tu empresa?

Cuéntanos a quién quieres premiar, cuántas personas serían más o menos y en qué época podríais viajar. Tu agente te propone destinos que encajen con el objetivo, con los servicios enumerados y las condiciones de grupo por escrito. También puedes pedirlo desde la página de viajes para empresas.

Escríbenos por WhatsApp

Más guías que te pueden servir