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Laponia con niños: a qué edad merece la pena de verdad

Por Viajes Santa Mona

La pregunta llega casi siempre igual: tengo un niño de tres años, ¿es buena edad? Y la respuesta honesta, aunque no sea la que se espera, es que la franja buena empieza sobre los cuatro años.

No es un capricho ni una norma de agencia. Es que antes de esa edad el niño no guarda el recuerdo, se cansa mucho con el equipo puesto y hay media docena de excursiones que directamente no puede hacer. Y Laponia es un viaje caro como para que la mitad del programa quede fuera.

Edad por edad, qué viaje te llevas

EdadQué viaje sale
Menos de 3 añosVacaciones de hotel con salidas cortas. No recuerda nada y la mayoría de excursiones quedan fuera. Se puede, pero es caro para lo que se aprovecha
4 a 6 añosEl viaje de la ilusión. Cree, se acuerda toda la vida y ya puede subir al trineo de renos y de huskies como pasajero. La edad estrella para Rovaniemi
7 a 9 añosProbablemente el mejor equilibrio. Aguanta el frío y el ritmo, hace casi todas las actividades y todavía le puede la magia
10 a 13 añosCambia el viaje: ya no va de Papá Noel, va de huskies, motos y auroras. Y como programa de aventura es buenísimo. Conviene ir más al norte
14 en adelanteViaje de naturaleza en toda regla. Puede conducir algunas actividades con adulto y disfruta de la parte de auroras tanto como los padres

Las edades mínimas que nadie mira hasta que llega

Este es el disgusto clásico: una familia reserva el viaje entero por el trineo de huskies y al llegar descubre que el pequeño no puede subir. Cada actividad tiene su edad mínima y no siempre coincide entre operadores.

  • Granja de renos y paseo en trineo de renos. Es la más abierta: van desde muy pequeños, en trineo tirado y a paso lento. La que siempre funciona
  • Trineo de huskies. Como pasajero, normalmente desde los cuatro o cinco. Para llevar las riendas hacen falta bastantes más años y un adulto en el trineo
  • Motos de nieve. La más restrictiva. De acompañante en trineo se puede desde pequeños, pero para conducir hace falta ser mayor de edad y llevar el carné encima
  • Raquetas de nieve y pesca en hielo. Sin problema desde los cinco o seis, aunque hay que contar con que el ritmo baja

Pregunta esto antes de reservar

  • La edad mínima exacta de cada excursión del programa, por escrito
  • Si el equipo térmico se presta también en tallas infantiles
  • Si el hotel tiene habitaciones familiares reales o hay que coger dos
  • Si hay algún plan de interior para las horas en las que no se sale

El frío con niños: menos problema del que parece

Es el miedo número uno de los padres y en la práctica es el que menos problemas da, porque el programa presta material de verdad: mono térmico completo, botas y guantes gordos. Con eso puesto, un niño de seis años aguanta perfectamente una excursión de dos horas a quince bajo cero.

Lo que sí hay que ajustar es el ritmo. Con niños, un día tiene una excursión, no dos. Y conviene dejar tardes libres para el trineo en la puerta del hotel, que suele gustar más que cualquier actividad programada.

Rovaniemi o más al norte, según la edad

Aquí la edad decide el destino. Si el viaje va de Papá Noel, Rovaniemi, porque la aldea está allí y esa es toda la película. Si el niño ya tiene diez o doce años y la ilusión es otra, compensa subir más al norte: menos gente, cielos más oscuros y programas con más actividad.

Es la decisión que más cambia el viaje, y se toma antes de elegir hotel.

Cuántas noches y cuándo reservar

Tres o cuatro noches es la medida con niños. El primer día se va en el vuelo y en el reparto del equipo, y a partir de la quinta noche los pequeños empiezan a acusar el cansancio.

Y sobre la fecha: las salidas familiares de diciembre se venden en septiembre y octubre. Es el destino con más antelación de todos los que trabajamos, porque el cupo de avión hacia el Ártico es pequeño y no se puede ampliar.

Preguntas frecuentes

¿A qué edad merece la pena llevar a un niño a Laponia?

La franja buena va de los cuatro a los nueve años. Antes de los cuatro el niño no guarda el recuerdo, se cansa mucho con el equipo de nieve y hay excursiones que no puede hacer por edad mínima. A partir de los diez el viaje sigue siendo estupendo, pero deja de ir de Papá Noel y pasa a ir de naturaleza y actividades, que es otro viaje distinto y también muy bueno.

¿Se puede ir con un bebé?

Se puede, pero conviene saber a qué se va. Con un bebé el viaje se convierte en unas vacaciones de hotel con alguna salida corta, porque la mayoría de excursiones tienen edad mínima y el frío obliga a entradas y salidas constantes. Si la ilusión es la aldea de Papá Noel y la foto, funciona. Si la idea es hacer trineo de huskies y motos de nieve, no es el momento.

¿Qué edad mínima piden las excursiones?

Varía por actividad y por operador, pero el patrón se repite. El trineo de renos y la granja suelen aceptar a cualquier edad. El trineo de huskies como pasajero suele admitir desde los cuatro o cinco años, y para conducirlo hacen falta más años y un adulto detrás. Las motos de nieve son la más restrictiva: de acompañante en trineo desde pequeños, pero para conducir hace falta ser mayor de edad y llevar carné. Conviene confirmarlo antes de reservar, no al llegar.

¿Aguantan los niños el frío de Laponia?

Mejor de lo que la mayoría de padres teme, y por una razón concreta: los programas prestan el mono térmico, las botas y los guantes gordos, que es material de verdad y no un anorak de ciudad. Con eso puesto, un niño aguanta perfectamente las dos o tres horas que dura una excursión. Lo que sí hay que asumir es que el ritmo es más lento, que hay que volver a entrar en caliente cada cierto tiempo y que un día con dos excursiones largas es demasiado.

¿Cuántas noches conviene con niños?

Tres o cuatro. Menos de tres se queda muy corto porque el primer día se va en el viaje y el equipo, y más de cinco con niños pequeños empieza a hacerse largo. Cuatro noches permiten dos o tres excursiones sin cargar el día, alguna tarde de trineo y piscina sin salir, y varias oportunidades de que el cielo se despeje.

¿Y si el niño ya no cree en Papá Noel?

Entonces el viaje cambia y sale ganando. Sin la aldea de por medio se puede ir más al norte, donde hay mejores cielos y menos gente, y el programa se llena de huskies, motos de nieve, raquetas y pesca en hielo. Para un chaval de once o doce años eso es más viaje, no menos.

¿Te decimos si es la edad buena?

Dinos la edad de los niños y qué fechas tenéis, y el equipo de Viajes Santa Mona te dice qué excursiones podrían hacer, qué programa les encaja y si conviene esperar un año. Te lo decimos aunque la respuesta sea esperar.

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