Familia disfrutando de vacaciones en la playa

Viajes en familia

¿Por qué un niño de 12 años paga como adulto en el hotel? Edades de niño explicadas

Por Viajes Santa Mona

La escena se repite cada semana: una familia busca «2 adultos + 2 niños», encuentra un precio que le cuadra, sigue adelante… y en algún punto del proceso el total pega un salto. ¿El motivo más frecuente? Uno de los niños tiene 12 años y, para ese hotel concreto, ya no es un niño. La reserva pasa a ser, a efectos de precio, de 3 adultos + 1 niño, y nadie te lo ha contado con claridad. En este artículo te explicamos de dónde sale ese salto, qué rangos de edad maneja de verdad el mercado, cuánto dinero supone, los tres momentos exactos donde suele colarse la sorpresa y cómo evitarla — que es más fácil de lo que parece: basta con dar las edades exactas antes de que nadie te dé un precio.

No existe «la edad de niño»: cada hotel decide la suya

Aquí está la raíz de todo el lío: no hay ninguna norma que fije hasta qué edad se es niño en un hotel. Ni una ley, ni un estándar del sector, ni un acuerdo entre cadenas. Cada establecimiento — a veces cada hotel dentro de una misma cadena, a veces cada temporada dentro de un mismo hotel — decide su propia edad de corte y la publica en su letra pequeña.

El resultado es un mapa incoherente que vuelve loco a cualquier padre: en un hotel la tarifa de niño llega hasta los 11 años (es decir, con 12 cumplidos ya pagas como adulto), en el de al lado llega hasta los 12, en un resort muy familiar puede estirarse hasta los 14, 15 o incluso 17, y en un hotel más orientado a parejas puede cortarse a los 10. El mismo niño de 12 años es «niño» en una oferta y «adulto» en la siguiente, con la diferencia de precio que eso conlleva.

Y un matiz que casi nadie mira: lo que cuenta es la edad del niño durante la estancia, no al hacer la reserva. Si tu hija cumple 12 en junio y viajáis en agosto, para el hotel tendrá 12. Por eso los formularios serios piden fecha de nacimiento y no solo la edad: un cumpleaños entre la reserva y el viaje puede mover la factura entera.

Rangos típicos del mercado (orientativos, no políticas concretas)

Con más de diez años pidiendo precios a hoteles para familias, estos son los rangos de edad de niño que más se repiten según el tipo de establecimiento. Importante: son tendencias generales del mercado, no la política de ningún hotel concreto — la única edad que vale es la que confirme tu hotel para tus fechas:

Tipo de hotelEdad de niño habitualLo que suele haber
Hotel vacacional de costa española2-11 o 2-12 añosDescuento por edad y ofertas de «niño gratis» en fechas concretas
Gran resort familiar (Caribe, Canarias)2-12, a veces hasta 14-17Tramos intermedios tipo «junior» o «teen» con tarifa propia
Hotel urbano o de escapada2-11, a veces menosNiño gratis compartiendo cama o con supletoria de pago
Hotel orientado a adultosCorte bajo (10-11) o directamente sin niñosEdad mínima de acceso; el concepto «niño» apenas existe
Bebés (sin ocupar plaza)0-2 años sin cumplirGratis o importe simbólico, en cuna, sin contar como ocupante

Fíjate en el detalle del lenguaje, porque ahí se esconde media confusión: «niños de 2 a 11 años» suele significar hasta los 11 incluidos — con 12 cumplidos, adulto. «Menores de 13» significa hasta los 12 incluidos. Y «niños hasta 12 años» es ambiguo a propósito: ¿12 incluidos o sin cumplir? Cuando la redacción no está clara, la pregunta al hotel no es opcional.

Cuánto dinero supone el salto de niño a adulto

No hablamos de céntimos. En un régimen de todo incluido, la tarifa de niño suele moverse entre el 25% y el 50% de la de adulto (compartiendo habitación con dos adultos), y hay ofertas donde el primer niño directamente no paga estancia. Al cruzar la edad de corte, ese descuento desaparece de golpe.

Un ejemplo puramente orientativo para que se vea el orden de magnitud — no es ningún precio real de ningún hotel: imagina una semana de todo incluido donde la plaza de adulto sale por 700€ y la de niño por 350€. Una familia de 2 adultos + 2 niños pagaría 2.100€. Si uno de los niños pasa a contar como adulto, el total sube a 2.450€: 350€ más por el mismo viaje, la misma habitación y el mismo bufé. Con dos «niños» que ya cuentan como adultos, la diferencia se va a los 700€. En fechas de temporada alta, donde la plaza de adulto es más cara, el salto es proporcionalmente mayor.

Esta es la razón por la que dos familias aparentemente idénticas — dos adultos y dos hijos — pueden pagar cantidades muy distintas por el mismo hotel: la que viaja con niños de 6 y 9 años juega con dos descuentos; la que viaja con hijos de 12 y 15 puede estar pagando, según el hotel, entre uno y ningún descuento. Si ese es tu caso, te interesa especialmente nuestra guía de vacaciones con adolescentes en todo incluido: elegir un hotel que estire la edad de niño (o tenga tarifa teen) es doble victoria — pagas menos y ellos tienen su ambiente.

Los 3 momentos donde te la cuelan

La subida de precio por edades casi nunca aparece como un cartel luminoso. Se cuela en tres momentos muy concretos del proceso de reserva:

1. El buscador que asume edades por ti

Muchos buscadores y webs de reservas rellenan por defecto una edad genérica de niño — 7 u 8 años, por ejemplo — cuando marcas «2 niños». Si no la cambias, todos los precios que ves están calculados con esa edad ficticia. Cuando por fin metes las edades reales (o cuando el hotel las comprueba), el precio se recalcula hacia arriba. No es exactamente un engaño, pero el efecto es el mismo: comparaste ofertas con un precio que nunca fue el tuyo.

2. El «niño gratis» que solo aplica al primer niño

El titular dice «niños gratis» en plural; la letra pequeña dice que gratis va el primer niño, y el segundo paga tarifa de niño — o de adulto, si supera la edad de corte. En una familia de cuatro, esto convierte un «gratis» mental en media factura más. Le hemos dedicado un artículo entero a esta letra pequeña: cómo funcionan DE VERDAD los hoteles con niños gratis.

3. El suplemento o recorte de temporada

Los descuentos de niño no siempre valen todo el año. Es habitual que en temporada alta — julio, agosto, Semana Santa, puentes — el descuento por edad se reduzca, se limite a menos edades o desaparezca, mientras el folleto general sigue anunciando la política estándar. Reservaste mirando las condiciones de mayo y viajas con las de agosto: el precio por niño no es el que tenías en la cabeza.

Bebés que no ocupan plaza: la excepción amable

En el otro extremo de la tabla está la única zona donde el mercado es bastante uniforme: los bebés de 0 a 2 años sin cumplir. Lo habitual es que no ocupen plaza — duermen en cuna, no cuentan como ocupante de la habitación — y que se alojen gratis o por un importe simbólico, también en el todo incluido.

Tres avisos para que la excepción amable no se tuerza: primero, declara al bebé siempre en la reserva, aunque no pague — la cuna hay que solicitarla y las capacidades de habitación se comprueban con todos los ocupantes, gratis o no. Segundo, al cumplir los 2 años el bebé pasa a ser «niño» a todos los efectos, con su tarifa; si el cumpleaños cae en mitad del viaje, pregunta cómo lo aplica el hotel. Y tercero, que la estancia sea gratis no significa que todo lo sea: tronas y cunas suelen estar incluidas, pero potitos, leche de fórmula o servicio de guardería pueden no estarlo. Si viajas lejos con un bebé, tenemos una guía entera sobre viajar al Caribe con un bebé con toda esa logística.

Cómo lo gestionamos nosotros: edades exactas ANTES del precio

Después de leer todo lo anterior, la solución se entiende sola: el orden correcto es primero las edades, después el precio — nunca al revés. Cuando una familia nos pide presupuesto, lo primero que preguntamos son las fechas de nacimiento de los niños (sí, exactas: ya has visto lo que puede hacer un cumpleaños). Con esas edades consultamos la política concreta del hotel para las fechas concretas del viaje, y el precio que te damos ya es el precio de tu familia: sin recálculos posteriores, sin sorpresa en el bono, sin discusión en recepción.

Y hay una segunda ventaja menos evidente: conocer las edades de corte de cada hotel nos permite elegir el hotel a favor de tu familia. Con dos hijos de 12 y 13 años, entre dos hoteles parecidos, el que considera niño hasta los 14 puede suponer cientos de euros de diferencia por la misma semana de vacaciones. Ese filtro no lo hace ningún buscador; lo hace alguien que se lee la letra pequeña por oficio. Es el mismo criterio que aplicamos en el resto de errores caros de reserva — los tienes recopilados en los 10 errores más caros al reservar un todo incluido. Si quieres ver con qué hoteles trabajamos ahora mismo, echa un vistazo a las ofertas con plazas disponibles — y si a tus hijos lo que les pierde es el agua, empieza por los hoteles con toboganes.

Cómo se cuenta la edad exactamente (y por qué un cumpleaños lo cambia todo)

Hay dos preguntas que parecen la misma y no lo son: «¿cuántos años tiene tu hijo?» y «¿qué día nació tu hijo?». La primera invita al error; la segunda lo cierra. La regla que aplica prácticamente todo el mercado es que cuenta la edad que el niño tiene el día que se aloja, no la que tenía cuando reservaste ni la que tendrá al volver. Por eso los sistemas serios piden fecha de nacimiento: con ella, el hotel sabe con exactitud en qué tramo cae cada noche de tu estancia.

El detalle fino está en las palabras «cumplidos» y «sin cumplir». «Niño hasta 12 años cumplidos» significa que el día que sopla las 13 velas deja de serlo; «menores de 12» significa que a los 12 exactos ya paga como el tramo siguiente. Un solo año de diferencia en la redacción cambia quién es niño y quién no. Y hay un caso que descoloca a muchas familias: el cumpleaños en mitad del viaje. Si tu hija entra al hotel con 11 y cumple 12 el cuarto día, algunos hoteles aplican el tramo de la fecha de entrada, otros prorratean, y otros miran la edad al check-in. No hay un estándar — es, literalmente, una pregunta que hay que hacer con la fecha de nacimiento por delante.

Un caso práctico paso a paso (orientativo)

Para que se vea el mecanismo con números — insistimos: cifras orientativas de mercado, no el precio de ningún hotel —, sigamos a una familia con dos hijos de 11 y 13 años que busca una semana de todo incluido en agosto. La plaza de adulto ronda los 800€ y el hotel A considera niño hasta los 11:

  • Paso 1 — separar por tramos. El de 11 años es niño (tarifa infantil, digamos el 40% del adulto: 320€). El de 13 ya es adulto para el hotel A: 800€.
  • Paso 2 — sumar la familia. Dos adultos (1.600€) + un niño (320€) + un «adulto» de 13 (800€) = 2.720€.
  • Paso 3 — comparar con un hotel que estire la edad. El hotel B, parecido, considera niño hasta los 13 con tarifa teen del 50%: los dos hijos pagan 400€ cada uno. Dos adultos (1.600€) + dos «teen» (800€) = 2.400€.
  • Paso 4 — leer el resultado. Mismo tipo de hotel, misma semana, 320€ de diferencia solo por dónde cada uno pone la raya de «niño». Eso es lo que ningún buscador te ordena por ti.

Si quieres hacer tú mismo esta cuenta con tus edades y fechas antes de escribirnos, hemos montado una calculadora de todo incluido para familias que reparte el precio por tramos; y si prefieres entender primero cómo se forma el presupuesto total, está desmenuzado en cuánto cuesta un todo incluido en familia.

«Segundo niño gratis» no es «todos los niños gratis»

Es el malentendido que más caro sale en las familias de tres o más hijos. Los descuentos por edad y las gratuidades casi siempre se cuentan por niño y por posición, no en bloque. Las fórmulas que se repiten en el mercado son tres, y conviene distinguirlas antes de emocionarse:

  • «Primer niño gratis / segundo con descuento». Lo más común: uno no paga estancia y el siguiente tiene una tarifa infantil rebajada. Con dos niños el ahorro real es la mitad del titular.
  • «Segundo niño gratis». Aquí el primero paga tarifa de niño y el segundo es el que va gratis — al revés de lo que la mente asume. Da igual el orden a efectos de total, pero cambia cómo lees el anuncio.
  • «Todos los niños gratis». Existe, pero es raro y casi siempre atado a temporada muy baja, estancia mínima y una habitación concreta. Cuando aparece de verdad y encaja con tus fechas, es de los mejores precios por familia del año.

La trampa mental es sumar gratuidades: dos niños no viajan «los dos gratis» salvo que lo diga con esas palabras exactas. Toda esta letra pequeña la desmontamos entera en hoteles con niños gratis: la letra pequeña.

Familias monoparentales: 1 adulto + niños

Casi toda la maquinaria de tarifas infantiles está pensada para dos adultos + niños, y ese diseño penaliza sin querer a quien viaja solo con sus hijos. El motivo es que muchas gratuidades y tarifas de niño se aplican compartiendo habitación con dos adultos que pagan tarifa completa: con un único adulto, el hotel puede recalcular la habitación como «uso individual con niño» y, en algunos casos, cobrar a uno de los menores como si fuera el segundo adulto para cuadrar la ocupación mínima.

No es una losa: hay hoteles con tarifas específicas para familias monoparentales (un adulto + uno o dos niños sin penalización) y fechas de temporada media donde el uso individual apenas suma. La clave es preguntarlo de frente — «somos un adulto y dos niños, ¿cómo cotiza la habitación y qué tarifa lleva cada menor?» — antes de comparar. Lo tratamos con los trucos que sí funcionan en vacaciones viajando solo con tus hijos.

Los errores de los buscadores online con las edades

Los comparadores automáticos son rápidos pero ciegos al matiz de las edades, y cometen siempre los mismos cuatro fallos. Reconocerlos te ahorra el susto del recálculo:

  • Edad por defecto. Si marcas «2 niños» sin especificar edad, muchos asignan una genérica (7 u 8 años) y calculan con ella. Todo lo que ves está cotizado para unos niños que no son los tuyos.
  • No distinguen «cumplidos» de «sin cumplir». El buscador mete un número; la letra pequeña del hotel decide si ese número entra o sale del tramo. El comparador no lee esa frase.
  • Ignoran el cumpleaños dentro del viaje. Calculan con la edad de hoy, no con la del día de la estancia. Un niño que cumple años entre medias puede cambiar de tramo sin que el precio de pantalla lo refleje.
  • Mezclan «edad de niño» con «edad de la promo». Un hotel puede tener niño hasta 12 pero gratuidad solo hasta 6; el buscador aplica el «gratis» a un niño de 10 que no entra, y el precio real aparece después.

La consecuencia es siempre la misma: comparaste ofertas con un precio que nunca fue el tuyo. Por eso la regla de oro es dar las edades exactas antes del primer precio, no después.

Glosario de la letra pequeña de las edades

Los mismos términos aparecen una y otra vez en las condiciones. Traducidos al román paladino:

TérminoQué significa de verdad
Cumplidos«Hasta 12 cumplidos» = es niño hasta el día antes de cumplir 13
Sin cumplir / menores de«Menores de 12» = deja de ser niño el día que cumple 12
Tramo junior / teenTarifa intermedia entre niño y adulto para adolescentes (12-17 según hotel)
1.er / 2.º niñoLa gratuidad o el descuento se cuentan por posición, no en bloque
Compartiendo con 2 adultosLa tarifa de niño exige dos adultos de pago en la misma habitación
No ocupa plazaEl bebé no cuenta como ocupante y no paga (pero hay que declararlo)
Edad durante la estanciaCuenta la edad del día que te alojas, no la del día que reservas

Cuatro situaciones reales que vemos cada semana

Casi todas las sorpresas de precio por edades caen en uno de estos cuatro guiones. Si te reconoces en alguno, ya sabes exactamente qué preguntar:

«Mi hijo justo cumple 12 este verano»

El caso frontera por excelencia. En un hotel con corte a los 11 pasa a adulto; en uno con corte a los 12 «cumplidos» sigue siendo niño hasta cumplir 13. La misma edad, dos facturas. Aquí elegir hotel por su edad de corte no es un capricho: es dinero directo.

«El buscador me daba un precio y al pagar era otro»

Casi siempre, edad por defecto. El comparador coticó con niños de 7-8 años; al meter las edades reales (o al validarlas el hotel), el total se recalculó. No es un cargo oculto: es que nunca cotizaste con tus edades.

«Vimos “niños gratis” pero pagamos por uno»

El «gratis» era del primer niño; el segundo pagaba tarifa infantil — o de adulto, si superaba la edad de corte. Con dos hijos, el ahorro real fue la mitad del titular. La cuenta buena es siempre la del total de la familia, no la del anuncio.

«Somos madre y dos hijos y nos subió la habitación»

Con un solo adulto, algunos hoteles recalculan la habitación como uso individual y cobran a un menor como segundo adulto. La salida es buscar tarifa monoparental o fechas de temporada media donde ese recargo se diluye.

Los cuatro guiones comparten la misma raíz y la misma cura: el precio se descuadra cuando las edades entran después del precio, y se blinda cuando entran antes. No es cuestión de suerte ni de leer más rápido la letra pequeña; es cuestión de orden. Da las fechas de nacimiento exactas de todos los niños en el primer mensaje, y la mitad de estos sustos desaparece sin que tengas que hacer nada más.

Por qué la temporada mueve la edad de niño (y no solo el precio)

Mucha gente cree que la temporada solo encarece la plaza de adulto. En realidad, con los niños hace algo más silencioso y más caro: estrecha o suspende los descuentos por edad justo cuando más plazas se venden. El folleto general anuncia una política estándar todo el año, pero la letra pequeña reserva sus mejores condiciones para llenar el hotel cuando está vacío. Esta tabla resume el patrón que más se repite en el mercado — orientativo, nunca la política de ningún hotel concreto:

TemporadaQué suele pasar con la tarifa de niño
Baja (nov-feb, salvo puentes)Descuentos máximos, gratuidades más generosas, a veces «todos los niños»
Media (may-jun, sep-oct)Buenas tarifas de niño y «primer niño gratis» habitual entre semana
Alta (jul-ago, Semana Santa)Descuento por edad reducido o limitado a menos años; gratuidades que se retiran
Puentes y festivosCondiciones de temporada alta aunque el mes sea «barato» en el calendario

La consecuencia práctica: la oferta de niño que viste en octubre puede no existir para tus fechas de agosto, y no porque nadie te engañe, sino porque son promociones distintas del mismo hotel. Si tienes flexibilidad de calendario, mover el viaje a septiembre u octubre en la playa suele mejorar a la vez el clima, la tranquilidad y — precisamente — las condiciones para los niños.

Las preguntas exactas que hacemos al hotel sobre las edades

No vale con preguntar «¿los niños tienen descuento?». Esa pregunta abierta admite un «sí» que no significa nada. Estas son las preguntas cerradas que dejan el precio blindado antes de reservar, y que puedes copiar tal cual:

  • «¿Hasta qué edad exacta es niño, cumplidos o sin cumplir?» Cierra el tramo y la ambigüedad de la redacción.
  • «Mis hijos nacieron el DD/MM/AAAA, ¿en qué tarifa cae cada uno para mis fechas?» Traslada el problema de las edades al hotel, con dato en la mano.
  • «¿Hay tarifa junior o teen entre niño y adulto?» Con preadolescentes, esta respuesta puede valer cientos de euros.
  • «¿Qué paga el segundo niño, y aplica en la habitación que necesito?»Desmonta el «gratis» en singular y el tema de la habitación de golpe.
  • «¿Cuál es el total de mi familia con estas edades, régimen y tasas incluidas?» La única cifra que se puede comparar entre hoteles.

Son cinco frases, pero encierran los cinco lugares por donde se cuela el sobreprecio. Si prefieres no hacer tú las llamadas, es literalmente el recado que hacemos por cada familia antes de darte precio.

Checklist para no pagar de más por las edades

Guárdate esta lista — o imprímela — y pásala antes de confirmar cualquier reserva con niños. Son cinco comprobaciones que evitan casi todos los recálculos:

  • Tengo por escrito la edad de corte exacta de este hotel para mis fechas (y si es «cumplidos» o «sin cumplir»).
  • He dado la fecha de nacimiento de cada niño, no solo su edad.
  • He comprobado si algún hijo cumple años entre la reserva y el viaje (o durante la estancia).
  • Sé qué paga el segundo niño, no solo el primero.
  • Tengo el precio total de mi familia con esas edades, no un «desde por persona».

Si vais a necesitar dos habitaciones o dudáis entre una familiar y dos dobles, la decisión se cruza con la de las edades — lo explicamos en habitación familiar o dos habitaciones dobles. Ten en cuenta que repartir a los niños en dos habitaciones puede cambiar quién comparte con dos adultos y, con ello, qué tarifa infantil se aplica a cada uno: es otro punto donde la configuración de la reserva y la edad de corte se dan la mano y conviene comprobarlo antes de confirmar.

Preguntas frecuentes

¿Hasta qué edad se considera niño en un hotel?

No hay una respuesta única porque no existe un estándar: cada hotel fija su propia edad de corte. Los rangos más habituales del mercado son de 2 a 11 años o de 2 a 12 años cumplidos, pero hay hoteles familiares que estiran la tarifa de niño hasta los 14, 15 o incluso 17 años, y otros más orientados a adultos que la cortan a los 10. La única forma segura de saberlo es preguntar la política concreta del hotel y las fechas de tu viaje antes de comparar precios.

¿Qué edad cuenta: la de la reserva o la del viaje?

La que tenga el niño durante la estancia, no la que tenía cuando reservaste. Si tu hijo cumple los 12 (o la edad de corte que aplique el hotel) entre la reserva y el viaje, lo normal es que el hotel le aplique la tarifa del tramo en el que esté durante las fechas de estancia. Por eso conviene dar siempre la fecha de nacimiento exacta al pedir precio: un cumpleaños mal contado puede cambiar la factura de toda la familia.

¿Los bebés pagan en el hotel?

Los bebés que no ocupan plaza (normalmente de 0 a 2 años sin cumplir) suelen alojarse gratis o por un importe simbólico: duermen en cuna, no cuentan como ocupante de la habitación y en el todo incluido no pagan régimen. Ahora bien, hay que declararlos igualmente en la reserva — la cuna hay que solicitarla, su comida especial no siempre entra en el régimen y en vuelos y seguros sí generan gestión aunque no paguen asiento.

¿Por qué el buscador me dio un precio y el hotel me cobró más?

Casi siempre por las edades. Muchos buscadores aplican por defecto una edad genérica de niño (7 u 8 años, por ejemplo) si no la cambias, y calculan el precio con ella. Si tu hijo tiene 12 y la edad de corte de ese hotel es 11, el precio real será con tarifa de adulto y la diferencia aparece después: al pasar a la pantalla final, al recibir el bono o, en el peor caso, en la recepción del hotel. Dar las edades exactas desde el principio evita el susto.

¿Un adolescente de 15 años puede pagar como niño?

En algunos hoteles sí. Los resorts muy familiares — sobre todo en el Caribe y en algunos destinos de costa española — estiran la tarifa de niño o aplican una tarifa intermedia de «junior» o «teen» hasta los 14, 15 o incluso 17 años. No es lo mayoritario, pero existe, y en una familia con dos adolescentes la diferencia puede ser de cientos de euros. Es exactamente el tipo de dato que compensa buscar hotel a hotel antes de decidir destino.

¿Qué pasa si mi hijo cumple años durante el viaje?

No hay una regla única, y por eso conviene preguntarlo con la fecha de nacimiento por delante. Algunos hoteles aplican el tramo de edad que tenía el niño el día de entrada durante toda la estancia, otros miran la edad en el check-in y otros prorratean por noches. En la práctica, lo que suele mandar es la edad durante la estancia, así que si tu hijo pasa a un tramo superior justo esos días, el precio puede reflejarlo. Dar la fecha exacta al pedir presupuesto evita cualquier discusión posterior.

Si somos un adulto y dos niños, ¿pagamos más por las edades?

Puede pasar, porque muchas tarifas de niño y gratuidades están diseñadas para dos adultos de pago compartiendo habitación. Con un solo adulto, algunos hoteles recalculan la habitación como uso individual y cobran a uno de los menores como si fuera el segundo adulto para cuadrar la ocupación mínima. La buena noticia es que existen hoteles con tarifas específicas para familias monoparentales sin esa penalización. La pregunta que hay que hacer siempre es «somos un adulto y X niños, ¿cómo cotiza la habitación y qué tarifa lleva cada menor?».

¿Por qué dos familias de 2 adultos y 2 niños pagan precios distintos por el mismo hotel?

Casi siempre por las edades de los niños. Una familia con hijos de 6 y 9 años juega con dos tarifas infantiles rebajadas; otra con hijos de 12 y 15 puede estar pagando, según la edad de corte del hotel, uno o ningún descuento, y el resto a tarifa de adulto. Mismo hotel, misma habitación, mismo régimen y una diferencia que puede llegar a cientos de euros por semana. Elegir un hotel que estire la edad de niño cuando viajas con preadolescentes es una de las decisiones que más ahorran.

Dinos las edades de tus hijos y te damos el precio de verdad

Cuéntanos fechas, destino que te ronda y las edades exactas de los niños. Consultamos la política de cada hotel antes de darte precio, para que el presupuesto que recibas sea el de tu familia — sin recálculos ni sorpresas en recepción.

Consultar por WhatsApp

Más guías que te pueden servir