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Laponia y auroras boreales: cuándo ir y qué esperar de verdad

Por Viajes Santa Mona

Empecemos por lo que ninguna agencia te dice de entrada: nadie puede garantizarte que veas una aurora. Depende de la actividad del sol y de que el cielo esté despejado, y esas dos cosas no se reservan. Quien te lo prometa por escrito te está vendiendo algo que no controla.

Lo que sí se puede hacer es jugar con la probabilidad, y ahí es donde se decide el viaje: el mes, cuánto al norte vas, cuántas noches te quedas y a qué distancia duermes de las luces del pueblo. De eso va esta guía. Y de lo otro, que es lo que casi nadie cuenta: qué se hace durante el día, que son muchas más horas que las de la aurora.

Cuándo: la ventana es de septiembre a marzo

Las auroras no son de invierno: están ahí casi todo el año. Lo que pasa es que hace falta una noche larga y oscura para verlas, y eso solo se da entre finales de septiembre y finales de marzo. En verano, en esas latitudes, el sol prácticamente no se pone.

CuándoQué te encuentras
Finales de sept. y octubreNoches ya oscuras, pero poca o ninguna nieve. Paisaje de otoño, no de postal navideña
Noviembre y diciembreNieve, noches larguísimas y el ambiente que todo el mundo se imagina. Es lo más buscado
Enero y febreroEl frío más duro y las noches más oscuras. Máximas probabilidades y mínimo gentío
MarzoLa mejor combinación para muchos: aún hay noche, ya hay luz de día para las excursiones y hay nieve

Dónde: cuanto más al norte, mejor

Aquí hay una confusión muy repetida. Rovaniemi y Saariselkä no son lo mismo, y elegir uno u otro cambia el viaje entero.

  • Rovaniemi está en el círculo polar ártico y es donde está la aldea de Papá Noel. Es el destino clásico si viajas con niños pequeños y la ilusión es esa.
  • Saariselkä está bastante más al norte, ya bien dentro del Ártico. Noches más largas, cielos más oscuros, mejores probabilidades y mucha menos gente.

La regla es sencilla: si el viaje es por Papá Noel, Rovaniemi. Si es por las auroras, cuanto más al norte, mejor.

Y un detalle que importa más de lo que parece: dónde duermes. Las luces de un pueblo tapan las auroras suaves. Un alojamiento algo apartado, o una excursión nocturna que te saque del núcleo, multiplica lo que llegas a ver.

El frío: lo que asusta y lo que es de verdad

Entre diez y veinticinco grados bajo cero es lo normal, y en noches despejadas baja más — que son, precisamente, las buenas para la aurora.

Dicho así impresiona. Pero es un frío seco y sin viento, muy distinto al frío húmedo de una tarde de febrero en el sur. Con la ropa adecuada se está bien, y de hecho mucha gente se sorprende de lo llevadero que resulta.

Lo que sí tienes que llevar tú

  • Ropa térmica de primera capa, arriba y abajo. Nada de algodón: guarda la humedad
  • Forro polar o similar de segunda capa
  • Calcetines gordos de lana, varios pares
  • Gorro que tape las orejas, braga de cuello y guantes finos para debajo
  • Crema hidratante y cacao de labios, que el aire seco castiga

El mono térmico, las botas y los guantes gordos suele prestarlos el programa para las excursiones. Confírmalo antes de comprarte nada caro para una semana.

Qué se hace de día

Esta es la parte que la gente no se espera. En pleno diciembre, en el norte de Finlandia, el sol no llega a salir del todo — pero eso no es oscuridad total. Son varias horas de una penumbra azulada y rosa que no se parece a nada y que en las fotos sale espectacular.

Y hay plan de sobra, que es lo que llena el viaje:

  • Trineo de huskies, que suele ser lo que más recuerda todo el mundo
  • Granja de renos y paseo en trineo tirado por renos
  • Moto de nieve por el bosque helado
  • Raquetas de nieve y pesca en hielo
  • Sauna finlandesa, que allí no es un lujo sino una costumbre diaria

Eso es importante para decidir: aunque no salga ni una aurora en toda la semana, el viaje se sostiene solo. Y esa es la manera sana de plantearlo, porque quien va solo a por la aurora se juega el viaje a una carta.

Cuántas noches

Con una sola noche estás jugando a cara o cruz con el tiempo. Con tres o cuatro, las probabilidades cambian mucho, porque basta con que se despeje una.

Los programas de puente suelen ser de cuatro noches, que es un mínimo razonable. Cada noche extra es otra oportunidad, y es donde mejor invertido está el dinero de este viaje.

Cuándo hay que reservarlo

Pronto, y esto no es una frase de vendedor. Laponia tiene plazas limitadas de verdad: los alojamientos son pequeños, las excursiones van por grupos y las salidas de puente y de Navidad se agotan con meses de antelación.

Quien lo mira en noviembre para diciembre se encuentra con que ya no hay, o con que el precio se ha ido. Septiembre y octubre son el momento para las salidas del puente de diciembre y de Navidad.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo es mejor ir a Laponia a ver auroras?

De finales de septiembre a finales de marzo, porque son los meses con noches lo bastante largas y oscuras. Dentro de esa ventana, diciembre, enero y febrero añaden el paisaje nevado, que es lo que la mayoría se imagina cuando piensa en Laponia. Marzo tiene una ventaja poco conocida: sigue habiendo noches oscuras, ya hay algo más de luz de día para hacer excursiones y suele haber menos gente que en Navidad.

¿Se ven las auroras seguro?

No. Y desconfía de quien te lo prometa. La aurora depende de la actividad solar y de que el cielo esté despejado, y ninguna de las dos cosas se puede reservar. Lo que sí se puede hacer es jugar con la probabilidad: ir al norte de verdad, quedarse varias noches en lugar de una o dos, alejarse de las luces del pueblo y elegir un mes con noches largas. Con cuatro noches en el norte de Finlandia, las probabilidades son buenas, pero no son una garantía.

¿Qué frío hace en Laponia en diciembre?

Lo normal es moverse entre los diez y los veinticinco grados bajo cero, y puede bajar más en noches despejadas, que son precisamente las buenas para ver auroras. Dicho así asusta, pero es un frío seco y sin viento en el que se está sorprendentemente bien si vas bien vestido. Los circuitos suelen prestar el mono térmico, las botas y los guantes gordos para las excursiones, que es la parte que no tiene sentido comprarse para una semana.

¿Qué se hace de día si no hay luz?

Sí hay luz, aunque poca y muy bonita: en pleno diciembre en el norte de Finlandia el sol no llega a salir del todo, pero hay varias horas de una penumbra azulada y rosada que los fotógrafos adoran. Y hay plan de sobra: trineo de huskies, granja de renos, motos de nieve, raquetas, pesca en hielo y sauna. La mayoría de los programas llenan el día con excursiones y dejan la noche para salir a buscar la aurora.

¿Saariselkä o Rovaniemi?

Son dos sitios distintos y a menudo se confunden. Rovaniemi está en el círculo polar ártico y es donde está la aldea de Papá Noel, así que es el destino clásico para ir con niños pequeños. Saariselkä está bastante más al norte, ya bien dentro del Ártico, y eso significa noches más largas y oscuras: mejores probabilidades de aurora y un ambiente mucho más tranquilo. Si el viaje es por las auroras y no por Papá Noel, cuanto más al norte, mejor.

¿Cuántas noches hacen falta?

Cuantas más, mejor, y esa es la respuesta honesta. Con una sola noche estás jugando a cara o cruz con el tiempo. Con tres o cuatro, las probabilidades cambian mucho porque basta con que se despeje una. Los programas de puente suelen ser de cuatro noches, que es un mínimo razonable. Si puedes estirarlo a cinco o seis, cada noche extra es otra oportunidad.

¿Te montamos el viaje a Laponia?

Dinos qué fechas te encajan y cuántos sois, y el equipo de Viajes Santa Mona te dice qué salidas quedan, qué incluye cada una y qué ropa te presta el programa. Te decimos con honestidad qué probabilidades tienes según el mes.

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