Hotel todo incluido en primera línea de playa

Guía de destinos

Cuándo ir a Cabo Verde: los meses que sí y los que no

Por Viajes Santa Mona · Actualizado en agosto de 2026

La buena noticia sobre Cabo Verde es que casi no tiene mala época, y esa es la verdad más honesta con la que podemos empezar. Las islas de playa disfrutan de un clima extraordinariamente estable: máximas que van de los 25 grados de enero a los 30 de septiembre, agua del mar entre 22 y 27 grados los doce meses y una lluvia anual bajísima concentrada en unas pocas semanas. Eso lo convierte en una de las escapadas de sol seguro de invierno más listas del calendario. Dicho esto, «no hay mala época» no significa «da igual cuándo vayas»: el viento alisio, la humedad del final del verano, la temperatura del agua y las temporadas de fauna hacen que unos meses encajen mucho mejor que otros según con quién viajes. Aquí lo tienes mes a mes, con cifras y sin idealizar.

La tabla mes a mes: aire, agua, lluvia y viento

Empecemos por lo que casi nunca aparece junto: no solo la temperatura del aire, sino también la del mar, la lluvia y el viento, que son los tres factores que de verdad cambian cómo se vive un día de playa en Cabo Verde. Los valores son medias orientativas de las islas de playa (Sal y Boa Vista), que es donde están los hoteles de todo incluido:

MesAire (máx.)MarLluviaViento¿Merece la pena?
Enero25 °C23 °CCasi nulaFuerteSí, si buscas sol de invierno
Febrero25 °C22 °CNulaEl más fuerteSí para kite; con matices para tumbona
Marzo25 °C22 °CNulaFuerte, aflojandoSí, y empiezan las ballenas
Abril25-26 °C22 °CNulaMedioSí, de los meses más equilibrados
Mayo26 °C22-23 °CNulaMedioSí, últimas ballenas y poca gente
Junio27 °C23 °CCasi nulaFlojoSí, playa tranquila y arrancan las tortugas
Julio27-28 °C24 °CCasi nulaFlojoSí, mar en calma; más demanda
Agosto29-30 °C26 °CPrimeros chubascosMuy flojoSí con reparos: bochorno y algo de lluvia
Septiembre30 °C26-27 °CLa más alta del añoMuy flojoEl mes con más peros, pero el mar es el mejor
Octubre29-30 °C26-27 °CRemitiendoFlojo, volviendoSí, mar cálido y menos gente
Noviembre28 °C26 °CCasi nulaVuelve el alisioEl mes redondo del año
Diciembre26 °C24 °CCasi nulaFuerteSí, sol seguro en Navidad

Lo primero que salta a la vista es que ningún mes es malo: no hay invierno, no hay frío y el mar nunca baja de los 22 grados. Lo segundo, que el año tiene dos personalidades muy distintas — un invierno seco y ventoso y un final de verano cálido, húmedo y en calma —, y que elegir mes es en realidad elegir cuál de las dos te encaja.

Cabo Verde mes a mes, uno por uno

La tabla es el mapa; aquí va el detalle de cada mes, con lo bueno y lo que conviene saber antes de reservar.

Cabo Verde en enero

Enero es el sol de invierno en su versión más fiable. Máximas en torno a los 25 grados, agua del mar sobre los 23 y una probabilidad de lluvia prácticamente nula: si vienes huyendo del frío de casa, aciertas. El pero honesto es el viento: enero está de lleno en la temporada de alisios y en las islas llanas como Sal y Boa Vista sopla fuerte casi todos los días. Para kitesurf y windsurf es de los mejores meses del planeta; para pasar ocho horas de tumbona sin que se mueva una brizna, no. Los primeros días del mes van con la demanda de Reyes; a partir de mediados, entra en meses valle.

Cabo Verde en febrero

Febrero repite la fórmula de enero — 25 grados de máxima, cielo despejado, lluvia cero — y añade dos matices. Primero, es de los meses más ventosos del año según las medias registradas en Sal, con el alisio en su pico. Segundo, el mar toca su punto más fresco del año, alrededor de 22 grados: sigue siendo perfectamente bañable, pero al salir del agua con viento se nota. Traducido: febrero es un mes fantástico si vas a navegar, a caminar o a disfrutar del sol; si viajas con niños muy pequeños que van a estar en la orilla, conviene saberlo y elegir un hotel en una bahía resguardada.

Cabo Verde en marzo

Marzo es el mes bisagra y uno de los favoritos de quien repite. Sigue seco y soleado, con 25 grados de máxima y el mar en 22, pero el alisio empieza a aflojar según avanza el mes. Y llega el gran aliciente: las ballenas jorobadas se acercan al archipiélago para criar entre marzo y mayo, y marzo y abril concentran la mayor actividad. Se avistan en salidas en barco, sobre todo desde Boa Vista y también desde Sal. Si te encaja la fecha, es de las cosas más memorables que puedes hacer aquí.

Cabo Verde en abril

Abril es, para nuestro gusto, de los meses mejor equilibrados del año. Máximas de 25 a 26 grados, cielos limpios, cero lluvia y un viento ya moderado: la playa se disfruta sin que la arena vuele. El mar está en su mínimo anual, en torno a 22 grados, así que el primer chapuzón despierta, pero se está estupendamente. Siguen las ballenas. El único factor a vigilar es la Semana Santa: cuando cae en abril, esas dos semanas concentran demanda española y conviene reservar con más antelación.

Cabo Verde en mayo

Mayo mantiene lo bueno de abril y suma un poco de calor: 26 grados de máxima, mar en 22 o 23, cero lluvia y viento moderado que va a menos. Es también el cierre de la temporada de ballenas y el final de la temporada fuerte de kite. Y es un mes tranquilo: fuera de puentes, las islas están mucho menos concurridas que en Navidad o en agosto. Si buscas la combinación de buen tiempo, playa apacible y poca gente, mayo es una jugada muy poco explotada.

Cabo Verde en junio

En junio el alisio ya ha caído a niveles suaves y la playa queda quieta: es cuando Cabo Verde más se parece a la postal de mar en calma que mucha gente imagina. Máximas de 27 grados, mar que sube a 23 y lluvia todavía casi inexistente. A mediados de mes arranca además la temporada de anidación de la tortuga boba, que se extiende hasta mediados de octubre y tiene en Boa Vista su gran escenario. Buen mes para familias con niños pequeños que quieran orilla tranquila.

Cabo Verde en julio

Julio sigue la línea de junio con un punto más de calor: 27 o 28 grados de máxima, mar en 24, viento flojo y lluvia aún testimonial. El mar está en calma y templado, ideal para bañarse con niños o para hacer snorkel. Lo que cambia es la demanda: es verano escolar en España, así que las plazas y los precios se comportan como en cualquier destino de vacaciones. Si tu única ventana son las vacaciones de verano, julio suele ser mejor apuesta que agosto por clima.

Cabo Verde en agosto

Agosto es el primer mes en el que hay que hablar de lluvia. Sube el termómetro hasta los 29 o 30 grados, el mar alcanza los 26 y aparecen los primeros chubascos del año, con un par de días de lluvia de media y un ambiente notablemente más húmedo y bochornoso. Nada que ver con un monzón: son aguaceros breves que descargan y pasan. El viento está en su mínimo, así que la playa está quieta. Es plena temporada de tortugas y, a la vez, el mes con más demanda del verano español.

Cabo Verde en septiembre

Septiembre es el mes más húmedo del año en Cabo Verde y conviene decirlo claro: concentra la mayor parte de la lluvia anual, con unos tres días de precipitación de media. Dicho eso, el archipiélago es un desierto atlántico y hasta su mes más lluvioso sigue dando muchísimo sol. A cambio ofrece el mejor mar del año — entre 26 y 27 grados, prácticamente una piscina —, máximas de 30 grados y viento mínimo. También hay un dato de contexto que sale en las noticias: muchas de las tormentas que después se convierten en huracanes atlánticos nacen en esta zona en verano, pero suelen intensificarse ya lejos, hacia el oeste, y que impacten de lleno en las islas es excepcional.

Cabo Verde en octubre

Octubre es el mes que más gente se pierde. La lluvia remite mucho respecto a septiembre, el mar sigue en su máximo anual — 26 o 27 grados —, las máximas rondan los 29 o 30 y el alisio empieza a asomar hacia el final del mes sin llegar a molestar. A eso se suma que las tortugas siguen anidando hasta mediados de mes y que las islas están tranquilas antes de que arranque la temporada alta de invierno. Si te vale un puente de octubre, es una ventana estupenda.

Cabo Verde en noviembre

Si tuviéramos que quedarnos con un solo mes, sería noviembre. Arranca la estación seca con la lluvia ya cerrada, el mar conserva todavía el calor del verano en unos 26 grados, las máximas se quedan en 28 y el alisio ha vuelto pero aún no aprieta como en pleno invierno. Es decir: sol seguro, agua caliente, viento llevadero y unas islas todavía sin el lleno de Navidad. También es el arranque de la temporada de kite. Para una escapada de otoño al sol con niños, noviembre es difícil de mejorar.

Cabo Verde en diciembre

Diciembre baja a los 26 grados de máxima y el mar a unos 24, con lluvia prácticamente nula y sol de sobra: es playa de verdad mientras en España se encienden las calefacciones. El alisio vuelve con fuerza, así que cuenta con brisa constante. El mes se parte en dos: los primeros quince días son de los tramos más tranquilos y con mejor relación del año, y desde Nochebuena hasta Reyes se dispara la demanda, con las plazas de los mejores hoteles agotándose con muchos meses de antelación.

El viento: el dato que casi nadie te cuenta

Si te llevas una sola cosa de esta guía, que sea esta. Cabo Verde está en plena ruta de los vientos alisios, y eso condiciona el viaje mucho más que la temperatura. El alisio sopla con más fuerza de diciembre a marzo, cuando la fuerza media en las islas se mueve en el entorno de 5 a 7 en la escala Beaufort — lo que se llama viento fresco a fuerte — y se calma notablemente de junio a octubre, cuando baja a 3 o 4. Y hay un matiz geográfico importante: en las islas llanas como Sal, Boa Vista y Maio sopla más que en las islas montañosas del archipiélago, que ofrecen rincones mucho más resguardados.

Para una parte de los viajeros ese viento es justamente el motivo del viaje. Sal es una de las mecas mundiales del kitesurf y el windsurf, con la temporada de noviembre a mayo y rachas habituales de 15 a 25 nudos, y los meses de noviembre a febrero son los más fiables del año. Quien viene con la cometa bajo el brazo no tiene que pensárselo.

Para quien viaja con niños pequeños y va a pasar el día en la orilla, el mismo viento pide un ajuste de expectativas. En los días fuertes puede levantar arena y hacer que se note fresco al salir del agua aunque el sol pegue de lleno; también engaña con las quemaduras, porque refresca la piel y no notas que te estás abrasando. No arruina nada, y se resuelve con tres decisiones: elegir un hotel en una bahía resguardada, llevar camiseta de manga larga para después del baño y, si el viento te preocupa de verdad, viajar entre abril y octubre en lugar de en pleno invierno. Un último apunte honesto: en cualquier época pueden darse episodios puntuales de bruma seca, el polvo del Sáhara en suspensión que deja el cielo blanquecino unos días y luego se marcha.

La temperatura del agua del mar

Otro dato que suele faltar en las guías, y que importa mucho cuando el plan es bañarse. En Cabo Verde el mar se mueve entre los 22 y los 27 grados a lo largo del año, así que la temporada de baño es, literalmente, de doce meses. Ahora bien, ese rango no es plano:

  • El mar más fresco está en febrero, marzo y abril, en torno a los 22 grados. Bañable sin problema, pero el primer chapuzón despierta y con viento se nota al salir.
  • El mar más cálido llega al final del verano: septiembre y octubre rondan los 26 o 27 grados, prácticamente temperatura de piscina climatizada.
  • En pleno invierno — diciembre y enero — el agua se queda en 23 o 24 grados, que es más de lo que da el Mediterráneo español en junio.

Conviene recordar que hablamos de Atlántico, no de Caribe: fuera de las bahías resguardadas puede haber oleaje y corriente, y merece la pena preguntar por la playa concreta del hotel antes de reservar si vais con niños que se meten solos. Es exactamente el tipo de detalle que miramos hotel por hotel al preparar un presupuesto.

La temporada de lluvias, en su justa medida

Se habla de «temporada de lluvias» en Cabo Verde y la expresión asusta más de lo que debería. Va de agosto a octubre, con septiembre como mes claramente más húmedo, y en las islas de playa se traduce en uno a tres días de lluvia al mes. Nada más. Sal y Boa Vista son islas llanas y áridas, casi desérticas: aquí no hay selva ni monzón, sino chubascos breves e intensos que descargan y se van, casi siempre dejando el resto del día de sol. De noviembre a julio la lluvia es prácticamente inexistente.

Lo que sí cambia de verdad en esos meses es la humedad: agosto y septiembre son bochornosos comparados con el aire seco del invierno. Y en las noticias de verano se oye hablar de los huracanes «de tipo Cabo Verde», que es solo el nombre técnico de las tormentas atlánticas que se forman en esta zona del océano: la inmensa mayoría se intensifica ya muy lejos, camino del oeste, y que un huracán impacte de lleno en las islas es excepcional. Aun así, en cualquier viaje de esas fechas conviene contratar un buen seguro, como te contamos en la guía del seguro de viaje.

Qué isla elegir: playa o cultura

Aquí se cometen la mayoría de los errores de expectativa. Cabo Verde no es una isla, son diez, y no todas van del mismo viaje. La división práctica es esta:

IslaQué esPara quién
SalLlana y árida, resorts en primera línea y Santa María con vida propia. Meca del kitePrimer viaje, todo incluido, salir a cenar, deportes de viento
Boa VistaPlayas kilométricas casi desiertas, dunas tierra adentro y tortugas en veranoDesconexión total, parejas, naturaleza
SantiagoLa isla grande y poblada: Praia, la histórica Cidade Velha y mercadosHistoria y vida local, no playa de resort
São VicenteMindelo, el alma musical del país y la cuna de la mornaMúsica, ambiente urbano, cultura
Santo AntãoMontaña, valles verdes y barrancos: el paraíso del senderismoCaminar, paisaje, viajeros activos

Traducido a lo práctico: si tu plan es playa, tumbona y todo incluido, tu viaje es Sal o Boa Vista y las demás islas no te van a dar lo que buscas. Si lo que quieres es caminar por Santo Antão o escuchar morna en Mindelo, es otro viaje distinto, más de mochila y ferry que de resort. Lo desarrollamos en la guía de Cabo Verde todo incluido, que entra a fondo en Sal frente a Boa Vista.

Vuelos desde España: qué hay directo

Esta es una de las grandes bazas de Cabo Verde frente al Caribe, y también donde más información desactualizada circula. La foto real, a día de hoy:

  • Sal es la isla con conexión. Su aeropuerto internacional Amílcar Cabral concentra prácticamente todo el tráfico con España.
  • Desde Canarias, Binter opera la ruta Gran Canaria-Sal en poco más de dos horas, y es la conexión más estable del año.
  • Desde la península hay salidas directas de temporada — Vueling desde Barcelona y vuelos de compañías chárter desde Madrid, Bilbao o Vitoria contratados por los grandes mayoristas — más rutas con escala en Gran Canaria, como el vuelo semanal de los sábados desde Zaragoza que opera en la ventana de invierno.
  • A Boa Vista no hay vuelo directo desde España. Se llega con escala, normalmente vía Lisboa o vía la propia Sal, y eso alarga el día de viaje. Es un factor a pesar antes de elegir isla.

En cualquier caso, hablamos de un vuelo mucho más corto que el del Caribe y de un destino sin apenas cambio horario respecto a España, lo que se agradece muchísimo viajando con niños: se llega sin el desfase que destroza los primeros días de un transatlántico. La oferta de rutas cambia cada temporada, así que lo que hacemos es mirarlo en el momento de reservar según tu ciudad de salida y tus fechas. Si lo que necesitas es justo eso —qué vuelo hay de verdad desde tu aeropuerto y en qué meses—, lo tienes desglosado en la guía de la Isla de Sal y cómo llegar desde España.

Pasaporte, visado y registro EASE

Aquí es donde la gente se lleva los sustos evitables, y donde más información obsoleta hay rodando por internet, porque los requisitos cambiaron hace unos años. Según la información oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores español, para un viaje turístico desde España necesitas:

  • Pasaporte con más de seis meses de validez. El DNI no sirve, y es el fallo más común: darlo por hecho como en otros destinos de playa y descubrirlo al facturar. Revisa también el de los niños, que caduca antes.
  • Sin visado para estancias turísticas de hasta 30 días si eres nacional de un país de la Unión Europea. Para estancias más largas, sí hace falta.
  • Pre-registro obligatorio en la plataforma EASE y pago de la Tasa de Seguridad Aeroportuaria (TSA). Se hace por internet en el portal oficial antes de viajar, y conviene no dejarlo para el último día: la propia plataforma indica el plazo y el importe vigentes.
  • Ninguna vacuna es obligatoria para entrar desde España, aunque sí hay recomendaciones sanitarias que conviene consultar con antelación.

Como estos requisitos pueden cambiar, la regla de oro es confirmarlos siempre en la web de Exteriores y en la propia plataforma EASE antes de volar. Cuando preparamos un viaje a Cabo Verde, esa revisión va incluida: te decimos qué necesitas, cuándo hacer el trámite y con cuánto margen, igual que hacemos con la documentación para viajar al Caribe.

¿Merece la pena Cabo Verde?

Es la pregunta que más nos llega por WhatsApp y merece una respuesta que no sea un folleto. Merece mucho la pena si vas buscando lo que hay: playa enorme, calor garantizado en pleno invierno europeo, un mar templado los doce meses, un vuelo mucho más corto que el del Caribe y casi cero diferencia horaria. Para una familia que quiere sol en Navidad o en febrero sin pegarse nueve horas de avión, es de las mejores jugadas del mapa.

Merece bastante menos la pena si esperas ciudades monumentales, alta gastronomía o un destino de rutas culturales: Sal y Boa Vista son arena, viento y horizonte, y el plan es resort, mar y un par de excursiones. Súmale que el viento manda de diciembre a marzo, que es Atlántico y no Caribe, y que hay que llevar pasaporte y hacer el trámite de entrada. Con las expectativas bien ajustadas, casi nadie vuelve decepcionado; el problema aparece cuando alguien va esperando una postal caribeña de agua quieta y se encuentra un océano con carácter.

Cuándo hay más gente y sube el precio

Como en todo destino de sol, la demanda se dispara cuando España tiene vacaciones: Navidad y Fin de Año, Semana Santa y el verano, con agosto a la cabeza. No es que en esas fechas se viaje mal — coinciden con tiempo espléndido — pero conviene reservar con antelación, porque las plazas de los mejores hoteles en Navidad vuelan con meses de adelanto. Si te mueves por el calendario escolar, te vendrá bien nuestra guía del puente de diciembre al sol.

Si tu prioridad es el equilibrio entre buen tiempo y buena tarifa, los meses valle de la temporada seca son la jugada inteligente: noviembre, la primera quincena de diciembre, el final de enero, buena parte de febrero, mayo y junio. Sol de sobra, menos gente y precios más amables. Ahí es donde tener a alguien pendiente de las salidas marca la diferencia.

Qué mes va mejor contigo

  • Familia con niños pequeños: de abril a junio o en octubre y noviembre. Seco, soleado y con el alisio bajo control, que es lo que de verdad importa cuando los peques van a estar en la orilla.
  • Pareja buscando sol en pleno invierno: cualquier mes de diciembre a marzo da calor garantizado a un vuelo corto. Contad con brisa y elegid bahía resguardada.
  • Kitesurf o windsurf: de noviembre a mayo, y si podéis elegir, de noviembre a febrero, que es cuando el alisio es más constante.
  • Ver ballenas: de marzo a mayo, con marzo y abril como mejores semanas.
  • Ver tortugas anidando: de mediados de junio a mediados de octubre, sobre todo en Boa Vista.
  • El mar más cálido: septiembre y octubre, a cambio de bochorno y de los pocos días de lluvia del año.
  • La mejor relación general: noviembre, que reúne mar caliente, lluvia cerrada, viento aún llevadero y menos gente.

Sea cual sea tu caso, lo bonito de Cabo Verde es que el «no» rara vez viene por el clima. Si quieres entender qué entra en un paquete de este destino, te lo contamos en la guía de Cabo Verde todo incluido y en la explicación de qué significa de verdad el todo incluido. Y si dudas entre este destino y otro sol de invierno, tienes la comparativa de Cabo Verde o Canarias en invierno y la del Caribe en enero y febrero.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la mejor época para viajar a Cabo Verde?

De noviembre a junio, y si hay que elegir un mes, noviembre. Es la estación seca: cielos despejados, lluvia casi nula y sol prácticamente garantizado, con máximas que se mueven entre los 25 y los 28 grados y agua del mar entre 22 y 26. Dentro de esa franja hay dos perfiles distintos. De diciembre a marzo el alisio sopla fuerte: es la temporada dorada del kitesurf y el windsurf, con sol seguro pero brisa constante. De abril a junio el viento afloja y la playa queda más tranquila, que es lo que suele buscar una familia con niños pequeños. Noviembre reúne casi todo: mar todavía caliente del verano, lluvia ya cerrada y viento aún llevadero.

¿Qué temperatura tiene el agua del mar en Cabo Verde?

Entre 22 y 27 grados según el mes, así que se puede bañar uno los doce meses del año. El punto más fresco es la primavera: febrero, marzo y abril rondan los 22 grados, que sigue siendo perfectamente bañable pero despierta al entrar. El punto más cálido es el final del verano: septiembre y octubre llegan a 26 o 27 grados, prácticamente temperatura de piscina. En invierno el agua se mantiene sobre los 23 o 24. Lo que de verdad marca la sensación no es el mar, sino el viento: en los meses de alisio fuerte se nota fresco al salir del agua aunque el sol pegue.

¿En qué meses hace más viento en Cabo Verde?

De diciembre a marzo, con febrero como uno de los picos. Cabo Verde está en la ruta de los vientos alisios y en las islas llanas — Sal, Boa Vista y Maio — soplan con mucha más constancia que en las islas montañosas del archipiélago. En esos meses de invierno la fuerza media se mueve en el entorno de 5 a 7 en la escala Beaufort, que es viento fresco a fuerte. Los meses más calmados son de junio a octubre, cuando baja a 3 o 4 Beaufort. Para kitesurf y windsurf la temporada va de noviembre a mayo, con los meses de noviembre a febrero como los más fiables. Para playa de tumbona con niños pequeños, de abril a octubre lo tienes mucho más fácil.

¿Cuándo llueve en Cabo Verde y cuánto llueve de verdad?

La llamada temporada de lluvias va de agosto a octubre, con septiembre como mes más húmedo, y conviene poner la cifra en contexto porque el nombre asusta más que la realidad. Cabo Verde es un archipiélago semidesértico: en las islas de playa el total anual de precipitación es muy bajo y se concentra casi entero en esas semanas, con apenas uno a tres días de lluvia al mes. Son chubascos breves e intensos que descargan y pasan, no días enteros de agua. De noviembre a julio la lluvia es prácticamente inexistente. Es decir: incluso en su peor mes, Cabo Verde da muchísimo más sol que casi cualquier destino europeo en verano.

¿Qué isla de Cabo Verde es mejor para ir de playa?

Sal y Boa Vista, sin discusión, y son las dos que concentran los resorts de todo incluido. Sal, con Santa María como núcleo, tiene más vida fuera del hotel, más oferta de excursiones acuáticas y es una de las mecas mundiales del kitesurf. Boa Vista es más virgen y tranquila, con playas kilométricas casi desiertas, dunas tierra adentro y el gran espectáculo de las tortugas anidando en verano. Las otras islas son otro viaje: Santiago aporta la ciudad, la historia y la Cidade Velha; São Vicente es la isla musical, la de Mindelo y la morna; y Santo Antão es montaña, senderismo y valles verdes. Si vas buscando playa y resort, Sal o Boa Vista; si vas buscando cultura o caminar, las otras.

¿Necesito visado para ir a Cabo Verde desde España?

No para estancias turísticas de hasta 30 días, según la información oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores español. Lo que sí es obligatorio son dos cosas. Primero, pasaporte con más de seis meses de validez: el DNI no vale. Y segundo, el pre-registro de viajeros en la plataforma oficial EASE junto con el pago de la Tasa de Seguridad Aeroportuaria (TSA), que se tramita por internet antes del viaje. Conviene hacerlo con varios días de margen y no dejarlo para el último momento. Como los requisitos cambian, la regla de oro es confirmarlos siempre en la web de Exteriores y en la propia plataforma EASE antes de volar, que es lo que hacemos contigo al preparar el viaje.

¿Hay vuelos directos a Cabo Verde desde España?

Sí, aunque depende de la isla y de la época. El grueso de la conexión con España es a la isla de Sal, y la ruta más estable es la de Binter Canarias desde Gran Canaria, que se cubre en poco más de dos horas. Desde la península hay salidas directas de temporada — Vueling desde Barcelona, vuelos de compañías chárter desde Madrid, Bilbao o Vitoria contratados por los grandes mayoristas — y también rutas que hacen escala en Gran Canaria, como el vuelo semanal de los sábados desde Zaragoza que opera en la ventana de invierno. A Boa Vista, en cambio, hoy no hay vuelo directo desde España: se llega con escala, normalmente vía Lisboa o vía la propia Sal. Es un detalle que conviene cuadrar antes de decidir isla, y lo miramos contigo según tu ciudad de salida y tus fechas.

¿Merece la pena viajar a Cabo Verde?

Merece mucho la pena si lo que buscas es playa, calor seguro y desconexión sin cruzar el Atlántico entero, y bastante menos si buscas ciudades, gastronomía de primer nivel o un destino cargado de monumentos. Sal y Boa Vista son islas de arena, viento y horizonte: el plan es mar, resort y alguna excursión, no una ruta cultural. A su favor juegan el sol garantizado en pleno invierno europeo, un vuelo mucho más corto que el del Caribe, casi cero diferencia horaria y un mar templado todo el año. En contra, que es Atlántico de verdad — con oleaje y corriente fuera de las bahías resguardadas — que el viento manda de diciembre a marzo y que hay que llevar pasaporte y hacer el trámite de entrada. Contado así, con lo bueno y lo menos bueno, casi nadie que va con las expectativas ajustadas vuelve decepcionado.

¿Cuándo se pueden ver ballenas y tortugas en Cabo Verde?

Son dos temporadas distintas que no se solapan. Las ballenas jorobadas se acercan al archipiélago para criar aproximadamente de marzo a mayo, con marzo y abril como meses de mayor actividad, y se avistan en salidas en barco. Las tortugas bobas anidan en las playas desde mediados de junio hasta mediados de octubre, sobre todo en Boa Vista, que es uno de los grandes puntos de anidación del Atlántico y concentra la inmensa mayoría de los nidos del archipiélago. Se visitan de noche, siempre con guías y proyectos de conservación que velan por no molestar a los animales. Así que la primavera te da ballenas y el verano te da tortugas.

¿Cuándo hay más gente y suben los precios en Cabo Verde?

Cuando hay vacaciones en casa: Navidad y Fin de Año, Semana Santa y el verano, con agosto a la cabeza, concentran la mayor demanda y las tarifas más altas. Si buscas la mejor relación dentro de la temporada seca, los meses valle son noviembre, la primera quincena de diciembre, el final de enero, buena parte de febrero, mayo y junio: tiempo estupendo, menos gente y precios más amables. Reservar con antelación en las fechas señaladas marca mucha diferencia, porque las plazas de los mejores hoteles en Navidad vuelan con meses de adelanto, y ahí es donde ayuda tener a alguien pendiente de las salidas.

¿Cuándo te viene mejor Cabo Verde? Lo cuadramos contigo

Cuéntanos fechas posibles, quiénes viajáis y qué buscáis — playa tranquila, kite, ver tortugas — y te decimos con total honestidad qué mes e isla encajan mejor, con qué hotel y desde qué aeropuerto. Presupuesto cerrado con vuelo, hotel y traslados, sin letra pequeña.

Escríbenos por WhatsApp

Más guías que te pueden servir